Campo
29/04/2026 20:54
El mercado de granos reacciona ante tensiones globales y problemas productivos en Estados Unidos
El mercado internacional del trigo atraviesa un momento de alta volatilidad y firmeza en las cotizaciones, registrando niveles que no se observaban desde hace casi dos años. Durante las últimas jornadas, el cereal logró superar la barrera de los 240 dólares por tonelada en las plazas externas, reflejando una fuerte presión compradora impulsada por diversos factores geopolíticos y climáticos que afectan a las principales regiones productoras.
Esta tendencia alcista responde a una combinación compleja de variables. En primer lugar, los problemas productivos en los Estados Unidos han generado incertidumbre sobre la disponibilidad final del grano. A esto se suman los elevados costos de producción, particularmente el encarecimiento de la energía, y señales claras de que la oferta global podría verse reducida en el corto y mediano plazo. Aunque en la Bolsa de Chicago se registró un leve recorte hacia el cierre de la última jornada, situando la posición mayo en 235,99 dólares por tonelada, el sentimiento alcista persiste entre los operadores.
Los especialistas coinciden en que estas subas son una señal de alerta para los países importadores, mientras que para los exportadores representan una oportunidad de mejora en los márgenes. No obstante, la volatilidad diaria obliga a los productores a seguir de cerca las noticias para capturar los mejores valores.
En el plano local, este escenario coincide con el inicio de la planificación para la campaña de trigo 2026/27. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyectó recientemente una siembra nacional de 6,5 millones de hectáreas, lo que representa una ligera caída interanual del 3%. Sin embargo, los precios actuales podrían incentivar un cambio de estrategia en algunas zonas productivas. Según analistas de mercado como Eugenio Irazuegui, de la firma Zeni, ya se están pactando operaciones para el ciclo nuevo en torno a los 230 dólares por tonelada, un valor que muestra un incremento significativo frente a las cotizaciones previas.
Este panorama genera un aire de optimismo cauteloso entre los agricultores argentinos. A pesar de los desafíos internos, los valores internacionales actúan como un soporte fundamental. El contrato para diciembre próximo, fecha clave para la cosecha local, se encuentra en sus niveles más altos desde que comenzó a negociarse, permitiendo asegurar rentabilidades en un contexto de costos de insumos todavía elevados.