Deporte
29/04/2026 00:35
El delantero paraguayo utilizó sus redes sociales para expresar su arrepentimiento luego de ver la tarjeta roja en Belo Horizonte
Milton Bareiro rompió el silencio tras el amargo episodio vivido en el estadio Mineirão. La eliminación de Boca Juniors de la Copa Sudamericana caló hondo en el plantel, pero especialmente en el delantero paraguayo, cuya expulsión temprana condicionó el desarrollo del partido frente a Cruzeiro. A través de sus plataformas digitales, el futbolista decidió compartir un mensaje cargado de autocrítica y sentimiento xeneize. El atacante paraguayo, que llegó como uno de los refuerzos para jerarquizar el ataque, se vio envuelto en una jugada desafortunada que lo dejó fuera de la cancha antes de que el reloj marcara los primeros diez minutos de juego, una situación que rara vez se ve en estas instancias definitivas.
La jugada ocurrió apenas iniciado el encuentro, dejando al equipo dirigido por Diego Martínez con un hombre menos durante casi la totalidad del tiempo reglamentario. Esta situación obligó a un replanteo táctico de emergencia que, a pesar del esfuerzo titánico de los jugadores, terminó con un desenlace desfavorable en la tanda de penales tras un empate heroico en el marcador global. Bareiro reconoció que su error fue determinante y pidió perdón a sus compañeros y a la hinchada, quienes se mostraron divididos en las redes sociales. El futbolista escribió que no hay palabras que puedan calmar el dolor de la eliminación pero que asume su responsabilidad total por la imprudencia cometida en el fragor de la disputa del balón.
En su mensaje, el atacante destacó los siguientes puntos clave para su reconciliación con la gente:
El impacto en el vestuario de Boca tras la derrota
A pesar de la bronca lógica por el resultado adverso, el plantel mostró una imagen de unidad inquebrantable en la zona de vestuarios. Varios referentes del equipo salieron a respaldar a Bareiro, entendiendo que el fútbol tiene este tipo de imprevistos de alta tensión donde las pulsaciones dominan la razón. El propio Diego Martínez, en una tensa conferencia de prensa, evitó cargar las tintas contra el jugador de forma individual, aunque admitió que jugar con diez hombres en una instancia tan decisiva frente a un rival de la jerarquía de Cruzeiro fue un obstáculo extremadamente difícil de sortear para su esquema táctico. Boca ahora debe dar vuelta la página rápidamente para encarar el resto de la temporada. Con la eliminación internacional consumada, el foco se traslada por completo a la Liga Profesional y a la Copa Argentina, los dos frentes que le quedan al club de la Ribera para intentar salvar el año y asegurar su clasificación a la próxima Copa Libertadores, que es el gran objetivo institucional. El arrepentimiento de Bareiro marca el inicio de una etapa de reconstrucción emocional para un grupo que se quedó con las manos vacías en una noche brasileña que prometía mucho más.