Campo
28/04/2026 19:46
La Federación Argentina de la Industria Molinera alertó sobre la falta de oferta y la baja calidad panadera del cereal
La Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) ha emitido una señal de alerta ante una paradoja productiva sin precedentes en el mercado local. A pesar de haber alcanzado una cosecha récord de trigo de 27,9 millones de toneladas en la campaña 2025/26, las empresas procesadoras denuncian graves dificultades para abastecerse del grano. Esta situación pone en jaque la operatividad de los molinos y genera incertidumbre sobre el cumplimiento de las metas de crecimiento para el sector durante el presente ciclo comercial.
Según los directivos de la FAIM, el problema principal radica en una combinación de factores logísticos y cualitativos. Aunque el volumen total recolectado es un 50% superior al del año pasado, una gran parte de la producción no cumple con los estándares de calidad panadera requeridos por la industria local. Además, los productores han mostrado una marcada reticencia a desprenderse de sus existencias, esperando mejores condiciones de mercado o priorizando otros destinos comerciales que resultan más rentables en el corto plazo.
Diego Cifarelli, presidente de la FAIM, destacó que, si bien al inicio del ciclo se preveían algunos problemas de calidad debido a las condiciones climáticas durante el llenado de grano, nunca se imaginó que con una producción histórica se llegaría a un escenario de desabastecimiento. La competencia con el sector exportador ha sido feroz; las estadísticas indican que la exportación ya había adquirido 14,47 millones de toneladas, una cifra significativamente mayor a las 9,66 millones registradas en la misma fecha del período anterior.
La escasez de partidas aptas para la molienda no solo afecta a los productores de harina, sino que también amenaza con trasladarse a los precios de los productos derivados esenciales para la canasta básica. La industria molinera se encuentra en una situación crítica donde debe competir agresivamente por la poca oferta de calidad que sale al mercado. Esta dinámica genera un encarecimiento de la materia prima que dificulta la sostenibilidad de las pequeñas y medianas empresas del sector.
Desde la federación instan a revisar las dinámicas de comercialización para asegurar que el mercado interno cuente con las garantías necesarias para su funcionamiento. El sector molinero es un eslabón fundamental en la economía argentina, y la imposibilidad de procesar el cereal a pesar de la abundancia en los campos representa un desafío estructural que requiere atención inmediata. Sin una normalización de la oferta, el crecimiento proyectado para finales de 2026 podría verse severamente comprometido, afectando la provisión interna de alimentos.