Tecnología
28/04/2026 00:30
La experta española lidera una de las mayores rondas de inversión en tecnología para transformar el transporte urbano global
Raquel Urtasun, la brillante científica española nacida en Pamplona, se ha consolidado como una de las figuras más influyentes en el sector de la movilidad inteligente a través de su empresa Waabi. Con una trayectoria destacada en la academia y tras liderar divisiones tecnológicas en grandes corporaciones, Urtasun defiende con firmeza que la revolución de los coches autónomos no es una promesa a largo plazo, sino una realidad inminente. Desde su base de operaciones en Canadá, la experta insiste en que la percepción pública sobre los vehículos sin conductor suele estar desfasada respecto a los avances técnicos actuales. Waabi acaba de cerrar una histórica ronda de financiación de 1.000 millones de dólares, lo que subraya la confianza de los inversores en su enfoque innovador, que utiliza la inteligencia artificial generativa avanzada para simular millones de escenarios de conducción antes de que los vehículos toquen el asfalto.
El plan de expansión de Urtasun no se limita a la teoría o a prototipos experimentales. Waabi ha anunciado una alianza estratégica con Uber para desplegar una flota global de 25.000 robotaxis. Esta cifra es impactante si se considera que actualmente el número de coches autónomos en circulación es considerablemente menor. Para ciudades como Madrid, la llegada de esta tecnología promete una reconfiguración total del transporte público y privado. Según la fundadora de Waabi, la implementación de estos sistemas permitirá reducir drásticamente los accidentes de tráfico, mejorar la eficiencia del flujo vehicular y disminuir las emisiones contaminantes. Los puntos fundamentales de la propuesta de Waabi incluyen:
A sus 50 años, Urtasun es consciente de los desafíos regulatorios que enfrenta Europa, y específicamente España, para integrar estos vehículos en sus calles. Sin embargo, su optimismo se basa en la robustez de la tecnología que ha desarrollado su startup. El objetivo final es que ciudades como Madrid puedan adoptar este modelo de movilidad de manera segura y fluida. La gente debe prepararse para un cambio de paradigma en el que la figura del conductor humano pase a ser secundaria, dejando paso a sistemas automatizados capaces de gestionar el entorno urbano con una precisión y rapidez sobrehumanas. El futuro del transporte ya ha comenzado.