Exterior
28/04/2026 00:40
La diplomática costarricense busca liderar la organización en un contexto de crisis global y reformas pendientes
Rebeca Grynspan, economista de origen costarricense con una trayectoria destacada en el ámbito internacional, ha oficializado su candidatura para la secretaría general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). A sus 70 años, la actual secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) se presenta como una figura de consenso y liderazgo firme para suceder a António Guterres, quien concluirá su mandato el próximo 31 de diciembre de 2026.
Tras una exitosa audiencia ante la Asamblea General en Nueva York, Grynspan ha elegido Madrid como el primer punto de su gira internacional de promoción. Esta decisión no es casual; la candidata ha manifestado su deseo de presentar su proyecto estratégico primero en español, subrayando la importancia del bloque iberoamericano en la geopolítica contemporánea. Su agenda incluye paradas clave en capitales europeas como Londres, París, Roma y Berlín, donde mantendrá reuniones de alto nivel para consolidar apoyos en un momento de fragmentación multilateral.
La visión de Grynspan para la ONU se centra en varios pilares fundamentales que considera urgentes para la supervivencia del organismo:
En sus propias palabras, asumir la secretaría general en este momento histórico requiere una dosis inusual de valentía. La polarización extrema y los conflictos en diversas regiones del mundo han puesto a prueba la capacidad de respuesta de la ONU. Grynspan se define como una mujer valiente, preparada para enfrentar los desafíos de una organización que muchos consideran en crisis de relevancia. Su experiencia previa en el PNUD y la Secretaría General Iberoamericana avalan un perfil técnico y político que busca tender puentes entre potencias enfrentadas.
El proceso de selección, que se intensificará en los próximos meses, verá a Grynspan competir con otros perfiles internacionales en un entorno donde la demanda de una mujer al frente de la organización cobra cada vez más fuerza. Con su lema de valentía y reforma, la candidata costarricense espera convencer a los estados miembros de que su liderazgo es la llave para una ONU renovada y capaz de garantizar la paz y la seguridad colectiva en un mundo en constante transformación.