Familia
27/04/2026 00:30
La psicóloga perinatal Lapsicomami publica un nuevo diario para desmontar los mitos de la maternidad perfecta
La maternidad real suele estar envuelta en un halo de perfección que rara vez se ajusta a la experiencia cotidiana de las mujeres. Durante décadas, se ha fomentado la imagen de una madre abnegada, capaz de gestionarlo todo sin quejarse y manteniendo siempre una sonrisa. Sin embargo, la psicóloga perinatal Mamen Jiménez, más conocida en redes sociales como Lapsicomami, se ha propuesto romper con esta narrativa tóxica. En su labor como divulgadora, Jiménez pone el foco en la salud mental de la mujer que existe detrás del rol materno, recordándonos que cuidar de una misma no es un acto de egoísmo, sino una necesidad fundamental para el bienestar de toda la familia.
Uno de los mayores obstáculos que enfrentan las mujeres tras dar a luz es la percepción social del autocuidado. Según explica Jiménez, dedicar tiempo a una misma a menudo se interpreta como un signo de debilidad o una falta de compromiso con la crianza. Esta presión externa se traduce rápidamente en una culpa interna asfixiante que impide a las madres recuperar sus propios espacios personales. La experta sostiene que es vital desmontar los mitos que vinculan el sacrificio extremo con el amor maternal, ya que este modelo solo conduce al agotamiento emocional y físico.
Para abordar estas cuestiones, Mamen Jiménez ha publicado su cuarto libro titulado "Mi diario de autocuidado". En esta obra, se aleja de las fórmulas vacías de felicidad instantánea para ofrecer herramientas prácticas basadas en la psicología. El objetivo es que cada mujer pueda realizar un trabajo de introspección a través de ejercicios y preguntas clave que invitan a la reflexión profunda. Entre las estrategias que propone la autora se encuentran:
En definitiva, la propuesta de Lapsicomami busca que la maternidad deje de ser un espacio de anulación personal. Al priorizar la salud mental y emocional, las madres no solo mejoran su calidad de vida, sino que también ofrecen un modelo de relación más sano y equilibrado a sus hijos. El camino hacia un autocuidado real comienza por aceptar que ser madre no implica dejar de ser persona, y que pedir ayuda o buscar momentos de soledad es esencial para ejercer una crianza consciente y saludable.