Economía
26/04/2026 00:01
El economista analizó los desafíos del escenario macroeconómico y la heterogeneidad en la recuperación de los sectores productivos
El economista Miguel Kiguel, referente ineludible en el análisis de la macroeconomía argentina, ha compartido sus proyecciones sobre el rumbo actual del país, poniendo especial énfasis en la política cambiaria del Banco Central de la República Argentina (BCRA). En sus declaraciones más recientes, el exsecretario de Finanzas subrayó que el momento actual es crítico y oportuno para que la autoridad monetaria actúe con decisión en el mercado de divisas.
Según la visión de Kiguel, el BCRA debe aprovechar las ventanas de oportunidad para recomponer reservas de la manera más agresiva posible. Si bien reconoció los esfuerzos realizados por el Gobierno en materia de compras de dólares, advirtió que la sostenibilidad del plan económico dependerá en gran medida de los flujos de divisas que se puedan garantizar durante el segundo semestre del año. La acumulación de reservas no es solo una meta técnica, sino un seguro necesario ante posibles volatilidades internacionales o internas.
Uno de los puntos más críticos señalados por el economista tiene que ver con la marcada heterogeneidad que muestra la actividad económica. Para Kiguel, un crecimiento concentrado en pocos sectores extractivos o de exportación no es suficiente para garantizar una recuperación sólida de la economía real. Entre los principales obstáculos identificados se encuentran:
Kiguel explicó que el endurecimiento de las condiciones financieras a finales del año pasado aceleró el enfriamiento económico, lo que derivó en un estancamiento que todavía no ha logrado revertirse por completo. Al comparar la situación actual con el rendimiento de 2024, el economista recordó que aquel rebote fuerte fue una recuperación rápida, pero que hoy se requiere de motores más sustentables para volver a crecer de forma genuina. Esta levantada requiere más esfuerzo porque el crédito ya no está subiendo mucho y el consumo sigue golpeado.
Finalmente, respecto a la inflación, Kiguel proyecta una tendencia a la baja a partir de los datos de este mes, aunque condiciona este optimismo a la estabilidad cambiaria y a la capacidad del Gobierno para manejar las presiones sobre el tipo de cambio. La falta de dinamismo en el crédito privado es otra de las señales de alerta que indican que la reactivación económica podría ser más lenta de lo esperado, requiriendo ajustes finos en la política monetaria.