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24/04/2026 06:05
El deportivo de Ford pulveriza los cronómetros en el Infierno Verde con una puesta a punto radical
La industria automotriz ha sido testigo de un momento histórico en el trazado alemán de Nürburgring Nordschleife. Ford ha oficializado que su nuevo Ford Mustang GTD Competition ha logrado completar una vuelta al Infierno Verde en tan solo 6 minutos y 40 segundos. Este registro no solo representa una marca personal impresionante, sino que significa una mejora de 11 segundos respecto a las pruebas preliminares realizadas por la compañía. Para alcanzar este hito, Ford Racing ha llevado al límite las capacidades del motor V8 de 5.2 litros, elevando su potencia hasta los 826 CV, convirtiéndolo en el Mustang de producción más potente y rápido que jamás haya salido de sus fábricas.
El desarrollo del Ford Mustang GTD se ha distanciado de la concepción tradicional de un coche deportivo para acercarse a la tecnología aeroespacial y de competición pura. El paquete Competition añade elementos críticos como llantas de magnesio ultraligeras y un sistema de reducción de arrastre aerodinámico que permite al vehículo adaptar su carga en tiempo real. Durante la vuelta récord, la aerodinámica activa fue fundamental para mantener el equilibrio del coche en secciones de altísima velocidad, donde la precisión es la diferencia entre el éxito y el fracaso. La suspensión semiactiva de tecnología avanzada permite que el coche baje su altura en modo de pista, optimizando el centro de gravedad.
El uso extensivo de la fibra de carbono en la carrocería y componentes estructurales ha sido clave para compensar el peso del potente bloque motor y los sistemas de refrigeración necesarios para mantener los 826 CV bajo control. La transmisión de doble embrague de ocho velocidades, ubicada en la parte trasera para una distribución de peso ideal de casi 50/50, garantiza que la potencia llegue al suelo con una eficiencia quirúrgica. Los frenos cerámicos de carbono aseguran que la capacidad de detención sea constante, evitando el desfallecimiento térmico tras kilómetros de exigencia máxima en las curvas más cerradas de la montaña de Eifel.
Este logro posiciona a Ford en una categoría donde habitualmente reinan marcas de nicho y superdeportivos europeos de precios exorbitantes. Con el Mustang GTD, la firma del óvalo demuestra que la ingeniería estadounidense puede competir y vencer en el circuito más exigente del planeta. Este récord de 6:40 es una declaración de intenciones y el resultado de años de aprendizaje en competiciones internacionales como las 24 Horas de Le Mans, trasladando toda esa experiencia a un vehículo que los entusiastas podrán disfrutar en las carreteras de todo el mundo.