Economía
25/04/2026 19:00
A cuatro décadas de su partida, el impacto de sus teorías sobre el desarrollo económico sigue vigente en la región
Raúl Prebisch falleció el 29 de abril de 1986, dejando tras de sí un legado que redefinió la estructura económica de América Latina. A pesar del paso del tiempo, su figura se mantiene como un faro de consulta permanente para entender las complejas dinámicas entre el centro y la periferia. Como personalidad multifacética, Prebisch combinó la teoría profunda con una acción pública incansable, siendo tan aplaudido por su visión innovadora como criticado por quienes temían los cambios estructurales propuestos. Su carrera no solo fue nacional, sino que trascendió fronteras, consolidándose como uno de los economistas más influyentes del siglo XX a nivel global.
La labor de Prebisch comenzó con fuerza en la década de 1930, un periodo turbulento para la economía mundial. En Argentina, se desempeñó como subsecretario de finanzas y asesor clave de figuras como Luis Antonio Duhau y Federico Pinedo. Sin embargo, su mayor hito institucional en el país fue la creación y gerencia general del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Su capacidad para articular políticas en momentos de crisis sentó las bases de lo que más tarde sería su gran aporte internacional: el estructuralismo latinoamericano. Durante su gestión en la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y posteriormente en la UNCTAD, desafió los paradigmas del comercio internacional de la época.
Su tesis sobre el deterioro de los términos de intercambio sugería que los países exportadores de materias primas estaban en una desventaja estructural frente a los industrializados. Para combatir esta desigualdad, Prebisch promovió pilares fundamentales que aún se debaten en los foros económicos modernos:
La relación de Prebisch con el contexto internacional fue compleja. David H. Pollock, un estrecho colaborador contratado en 1951, relataba cómo la oficina de la CEPAL en Washington debía lidiar con la histeria anticomunista de la Guerra Fría. En ese ambiente, el desarrollismo de Prebisch era visto con sospecha por los sectores más conservadores de Estados Unidos. La tarea de sus aliados era disipar mitos y asegurar que las propuestas de Santiago de Chile fueran entendidas como soluciones técnicas y no como desafíos ideológicos. A 40 años de su muerte, su legado demuestra que el análisis económico es, ante todo, una herramienta vital para la acción transformadora de las sociedades.