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23/04/2026 00:30

Las creadoras de Yo siempre a veces hablan sobre la maternidad y la precariedad

Marta Loza y Marta Bassols estrenan una serie que rompe estigmas sobre la crianza en solitario

Las creadoras de Yo siempre a veces hablan sobre la maternidad y la precariedad

La precariedad económica y social se ha convertido en el telón de fondo de muchas vidas contemporáneas, afectando de manera desproporcionada a las mujeres que deciden enfrentar la maternidad en solitario. Esta es la premisa fundamental que Marta Loza y Marta Bassols han querido plasmar en su nueva producción audiovisual, Yo siempre a veces, que se estrena en la plataforma Movistar Plus+. La serie no nace de un vacío creativo, sino que tiene sus raíces profundamente hincadas en las vivencias personales de sus creadoras, quienes han dedicado siete años a dar forma a este proyecto para asegurar que la representación de la maternidad soltera sea lo más honesta, cruda y realista posible.

Marta Loza, con una sólida trayectoria en el ámbito de la dirección de arte, y Marta Bassols, reconocida guionista e intérprete, unieron sus talentos para narrar la historia de Laura, la protagonista. A través de este personaje, la serie recorre las calles de Barcelona, mostrando una realidad que muchas veces se oculta tras la fachada de la ciudad cosmopolita y turística. Laura no solo debe lidiar con la crianza de su hijo, sino también con un entorno laboral inestable, la presión por mantener hábitos saludables en un mercado cada vez más prohibitivo y el deseo persistente de conservar su propia identidad personal más allá de su rol abnegado como madre.

El desafío de la conciliación en la sociedad actual

Durante la presentación oficial de la serie, las autoras reflexionaron sobre cómo ha evolucionado el estigma de la madre soltera en las últimas décadas. Loza señala que, mientras en generaciones anteriores como la de su abuela o su madre la situación se vivía con culpa o como un fracaso personal, hoy el problema principal ha mutado. Ya no se trata únicamente de un juicio moral por parte del entorno, sino de una barrera estructural infranqueable. La sociedad actual, marcada por la falta de recursos públicos y redes de apoyo sólidas, pone obstáculos constantes que llevan a las familias monomarentales al borde del desbordamiento emocional.

Yo siempre a veces aborda temas tan variados como la crianza colectiva y las contradicciones de la vida moderna en las grandes urbes. La serie cuestiona abiertamente si es posible conciliar el deseo de libertad individual, como el simple hecho de querer ir a una fiesta o salir de noche con amigos, con las responsabilidades ineludibles de la crianza. Esta dualidad es lo que dota a la obra de una autenticidad refrescante, alejándose de los retratos idealizados o excesivamente trágicos para ofrecer un término medio lleno de matices, ironía y humor agridulce que conecta con el público joven y adulto.

El impacto de la precariedad no solo se refleja en la salud financiera, sino también en el bienestar mental y en la capacidad de planificar un futuro a largo plazo. Según las creadoras, la gente se siente desbordada porque las exigencias del sistema económico no coinciden con las necesidades humanas básicas de cuidado y afecto. La serie invita al espectador a entender que esta lucha no es un caso aislado, sino un reflejo de una crisis de cuidados global. Los elementos clave que definen esta esperada producción son los siguientes:

  • Un guion inteligente basado en experiencias reales de sus propias creadoras.
  • Una crítica mordaz a la precariedad laboral y a la crisis habitacional.
  • La exploración necesaria de la identidad femenina más allá de la maternidad.
  • El uso de Barcelona como un personaje dinámico que influye en la trama.

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