Ciencia
22/04/2026 06:00
La investigación científica confirma que los macacos recurren a la geofagia para combatir el exceso de grasas y azúcares en su organismo
La población de macacos de Berbería en el peñón de Gibraltar ha desarrollado un comportamiento inusual para proteger su salud frente a la interferencia humana. Conocidos por ser una de las mayores atracciones de la zona, estos primates están sufriendo las consecuencias de una dieta impuesta por los visitantes que dista mucho de ser saludable. Un estudio exhaustivo publicado en la revista Scientific Reports ha revelado que estos monos están consumiendo tierra de forma deliberada, un fenómeno conocido como geofagia, para intentar purgar los componentes nocivos de la comida basura.
Históricamente, la dieta de estos macacos ha consistido en una amplia variedad de productos naturales propios de su entorno, como raíces, frutos secos y hojas tiernas. Sin embargo, la constante afluencia de turistas ha introducido alimentos ultraprocesados en su ecosistema. Estos productos, cargados de azúcares refinados y grasas saturadas, están causando estragos en el sistema digestivo de los animales, que no está preparado para procesar tales sustancias.
Los investigadores han documentado que los macacos consumen habitualmente los siguientes productos:
La ingesta de estos alimentos provoca una inflamación gastrointestinal y una alteración del pH en el estómago de los primates. Al comer tierra rica en arcillas y minerales, los macacos logran neutralizar los ácidos gástricos y absorber las toxinas acumuladas en sus intestinos. Este comportamiento es una respuesta adaptativa sorprendente que demuestra la inteligencia de la especie, pero también es un indicador alarmante de la degradación de su salud general.
Además de los problemas digestivos, la comunidad científica ha alertado sobre el aumento de la obesidad entre la población de macacos de Gibraltar. Estos problemas de salud reducen su esperanza de vida y afectan su tasa de reproducción, poniendo en riesgo la estabilidad de la colonia. Es imperativo que las autoridades refuercen las medidas para evitar que los turistas sigan alimentando a la fauna. La supervivencia de los macacos depende de que recuperen su dieta natural y abandonen la geofagia como cura para una alimentación artificial.