Policiales
21/04/2026 13:16
El incidente generó un fuerte despliegue policial en una de las vías más transitadas de Mendoza
Un violento y desesperado intento de fuga tuvo lugar en las últimas horas en el Corredor del Oeste, una de las arterias viales más importantes de la provincia de Mendoza. El suceso ocurrió mientras dos internos eran trasladados desde un complejo penitenciario hacia el Hospital Central para recibir asistencia médica programada. Los protagonistas de este hecho fueron identificados como Jesús Chomiuk y Pablo Morales, dos reclusos con antecedentes que aprovecharon el trayecto para intentar burlar la custodia policial y recuperar su libertad de manera ilegal.
El traslado se realizaba bajo los protocolos habituales de la división de traslados del servicio penitenciario. Sin embargo, en un tramo estratégico del Corredor del Oeste, los detenidos iniciaron una serie de maniobras para desestabilizar a los guardias dentro del móvil de traslado. Según fuentes policiales, la situación escaló rápidamente cuando los internos intentaron forzar las medidas de seguridad del vehículo en movimiento. La rápida reacción de los efectivos encargados de la custodia fue fundamental para evitar que la situación pasara a mayores y que los delincuentes lograran descender del rodado en una zona de alta circulación vehicular.
El incidente provocó una interrupción momentánea del tránsito, lo que generó alarma entre los conductores que circulaban por la zona en ese momento. Los testigos presenciales describieron un despliegue cerrojo inmediato por parte de otras unidades de apoyo que acudieron al lugar tras el pedido de refuerzos por radio. Jesús Chomiuk y Pablo Morales fueron finalmente reducidos y asegurados dentro de la unidad de traslado, frustrando así cualquier posibilidad de escape hacia los barrios aledaños a la vía rápida.
Las autoridades penitenciarias han iniciado una investigación interna para determinar si existieron fallas en los protocolos de sujeción o si los reclusos contaban con algún tipo de elemento que les permitiera intentar la apertura de las puertas. Este tipo de traslados a centros de salud como el Hospital Central suelen ser momentos de vulnerabilidad que los internos intentan capitalizar, por lo que las medidas de seguridad suelen ser estrictas. Tras el incidente, los presos fueron llevados bajo una custodia reforzada para completar los trámites médicos y posteriormente fueron regresados a su unidad de origen bajo medidas de máxima seguridad. Se espera que en las próximas horas se les impute un nuevo cargo por intento de evasión, lo cual agravará considerablemente su situación procesal actual y podría derivar en un traslado a un sector de mayor rigurosidad dentro del sistema carcelario mendocino. Este hecho pone nuevamente en debate la seguridad en los traslados de internos de alta peligrosidad por zonas civiles.