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21/04/2026 00:30
Por qué el enfoque positivo de la ginecóloga Marimer Pérez está cambiando la percepción de esta etapa vital
La menopausia ha dejado de ser un tema tabú para convertirse en una conversación necesaria sobre el bienestar femenino y el autoconocimiento profundo en la madurez. Durante décadas, el relato oficial se ha centrado exclusivamente en los síntomas físicos adversos, como los sofocos, el insomnio o la fatiga crónica. Sin embargo, profesionales como la ginecóloga y obstetra Marimer Pérez proponen un cambio radical de perspectiva que prioriza la salud mental. En sus intervenciones, Pérez subraya que esta etapa no solo representa el fin de la vida reproductiva, sino el inicio de una fase de liberación emocional sin precedentes para la mujer moderna.
Uno de los puntos más destacados por la experta es la sensación de alivio respecto a las expectativas ajenas que suelen presionar a las mujeres durante su juventud. Según Marimer Pérez, autora del aclamado libro No me sueltes: historias reales de una obstetra, muchas mujeres experimentan una reducción significativa en los niveles de ansiedad relacionados con la aprobación social. Es lo que algunos especialistas en psicología llaman la etapa de la sabiduría renovada, donde las prioridades se reajustan de manera natural y el bienestar propio cobra un protagonismo que antes era ocupado por el cuidado de terceros. Al disminuir la fluctuación hormonal cíclica, muchas mujeres encuentran finalmente una estabilidad emocional que les permite abordar proyectos personales y profesionales con una determinación y claridad mucho mayores.
Para entender este cambio de paradigma, es fundamental analizar los siguientes aspectos positivos que suelen pasarse por alto:
Es vital que los medios de comunicación y la sociedad en general empiecen a tratar la menopausia desde una óptica constructiva y empoderadora. Centrarse únicamente en lo negativo contribuye al estigma social y a la medicalización innecesaria de un proceso biológico natural. Como bien señala Pérez, hay problemas psicológicos y de inseguridad que la propia menopausia resuelve de forma intrínseca al simplificar las prioridades vitales. La salud hormonal debe ser vista como una transición necesaria hacia un equilibrio diferente, donde la prevención y el respeto por los ritmos del propio cuerpo son las mejores herramientas para disfrutar de esta nueva plenitud vital.