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20/04/2026 08:36
La crisis en el estrecho de Ormuz impacta directamente en las cotizaciones del crudo y genera volatilidad en las bolsas de Asia
La tensión en el golfo Pérsico ha vuelto a poner en jaque a la economía global este lunes. Tras la decisión de Irán de revertir la apertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio de energía a nivel mundial, los precios del petróleo han reaccionado con subas significativas. La situación se agravó luego de que el presidente Donald Trump confirmara que el bloqueo de la Marina de Estados Unidos sobre los puertos iraníes se mantendría en vigor, eliminando las esperanzas de una tregua diplomática inmediata entre ambas naciones.
El impacto directo de este conflicto se ha visto reflejado de inmediato en los principales indicadores del crudo. El West Texas Intermediate (WTI), referencia fundamental para el mercado estadounidense, registró una ganancia del 6%, alcanzando los 87,51 dólares por barril. Por su parte, el crudo Brent, que funciona como índice de referencia internacional, trepó un 5,4% hasta situarse en los US$95,26 por barril. Esta escalada en los precios responde al temor de un desabastecimiento prolongado, considerando que una quinta parte del petróleo consumido mundialmente transita por esta vía marítima.
En el ámbito bursátil, las bolsas asiáticas mostraron un comportamiento mixto pero mayoritariamente al alza, asimilando la noticia con cautela:
A pesar de estas ganancias iniciales, la incertidumbre persiste. Los analistas internacionales sugieren que el bloqueo del estrecho de Ormuz podría generar un efecto dominó en los costos logísticos y de transporte a nivel global. Si el paso de los buques tanque continúa restringido, la presión inflacionaria sobre los combustibles podría afectar no solo a los mercados desarrollados, sino también a las economías emergentes que dependen de las importaciones de crudo. La comunidad internacional observa con preocupación los próximos movimientos de la Marina de los Estados Unidos, ya que cualquier escalada militar directa en la zona podría llevar las cotizaciones del petróleo a niveles no vistos en años, complicando los esfuerzos de los bancos centrales por contener la inflación global.