Economía
19/04/2026 23:38
El viceministro de Economía destacó que el historial de default influye en la percepción de los mercados internacionales
El viceministro de Economía de la Nación, José Luis Daza, ofreció una visión detallada sobre la situación financiera actual y los desafíos que enfrenta la gestión para reducir el riesgo país. A pesar de los esfuerzos fiscales realizados por el equipo liderado por Luis Caputo, el indicador que mide la sobretasa que paga el país para financiarse en los mercados internacionales no ha descendido con la velocidad esperada por algunos sectores. Según el funcionario, existen factores estructurales e históricos que condicionan la percepción de los inversores extranjeros respecto a la solvencia argentina.
Durante su intervención en el programa La Cornisa junto a Luis Majul, Daza remarcó que la Argentina es percibida globalmente como el país que más procesos de default ha atravesado en su historia moderna. Esta reputación genera un sesgo de cautela extrema en los mercados de capitales, que exigen pruebas de sostenibilidad a largo plazo antes de reducir significativamente las tasas de interés. "El mercado evalúa a la Argentina por su historia, por lo que ocurrió en años pasados", señaló el viceministro, reconociendo que la confianza es un activo que se construye con tiempo y resultados tangibles.
Para mejorar estas condiciones, el Gobierno nacional se ha enfocado en alcanzar y mantener el equilibrio interno. Los puntos clave de la estrategia económica mencionada por Daza incluyen:
El funcionario expresó su convicción total de que el riesgo país seguirá bajando a medida que los resultados del ajuste fiscal se vuelvan indiscutibles. Daza defendió la transformación estructural que está llevando a cabo la administración de Javier Milei, argumentando que el esquema económico previo llevó al país a su peor desempeño relativo en 75 años. Asimismo, envió un mensaje a los sectores que han sentido el impacto directo del ajuste, afirmando que estas medidas son el único camino posible para restablecer la credibilidad internacional y permitir que la Argentina vuelva a crecer sobre bases sólidas, alejándose definitivamente del fantasma del incumplimiento financiero.