Campo
18/04/2026 06:56
La cooperativa láctea admite que es materialmente imposible sostener su funcionamiento
La emblemática cooperativa láctea SanCor ha llegado a un punto de no retorno en su prolongada crisis financiera y operativa. Tras más de un año de intentar reestructurar sus pasivos mediante un concurso preventivo iniciado en febrero de 2025, la empresa reconoció formalmente ante la Justicia que ese camino se ha agotado por completo. Con una deuda que asciende a los 120 millones de dólares y enfrentando más de 20 pedidos de quiebra individuales por parte de diversos acreedores, la firma solicitó su propia quiebra, declarando que es materialmente imposible continuar con sus operaciones habituales o cumplir con sus compromisos.
En el escrito presentado ante las autoridades judiciales, SanCor detalló un recorrido crítico que terminó por minar su capacidad de supervivencia institucional. La empresa reconstruyó meticulosamente los motivos por los cuales el proceso concursal no logró los resultados esperados, identificando siete factores determinantes que dejaron a la cooperativa sin margen de maniobra. Estos argumentos exponen una situación de deterioro estructural que se agravó con el correr de los meses, a pesar de los múltiples intentos por estabilizar la producción interna de la organización.
La decisión de SanCor de pedir su propia quiebra marca el cierre de un capítulo doloroso para el sector lechero argentino. Durante décadas, la cooperativa fue un pilar fundamental de la economía regional, brindando empleo a miles de familias y procesando una parte significativa de la producción nacional de leche. Sin embargo, la acumulación de deudas y la pérdida sostenida de competitividad la llevaron a una situación irreversible. En su presentación judicial, la empresa admitió que la expectativa inicial de recuperación se fue diluyendo gradualmente hasta quedar sin efecto, dejando expuesta la frustración de no haber encontrado una vía idónea para la superación de la crisis estructural. Ahora, el proceso judicial determinará el destino de los activos remanentes y la liquidación de las deudas en un escenario que genera gran preocupación en toda la cadena de valor láctea.