Policiales
18/04/2026 12:05
Un joven de 22 años asesinó a su pareja y luego se quitó la vida saltando desde un octavo piso
La ciudad de Rosario se encuentra sumida en una profunda conmoción tras conocerse los detalles de un trágico suceso ocurrido en un edificio del área central. Un joven de 22 años asesinó a puñaladas a su novia, de la misma edad, para luego quitarse la vida lanzándose desde el balcón de un octavo piso. El hallazgo de los cuerpos y la brutalidad de la escena del crimen han generado un impacto devastador en la comunidad universitaria local, ya que ambos jóvenes eran estudiantes avanzados de la carrera de psicología en la Universidad Nacional de Rosario.
El personal policial de la provincia de Santa Fe arribó al domicilio tras los llamados desesperados de los vecinos, quienes escucharon gritos desgarradores y ruidos compatibles con una fuerte discusión física. Al ingresar al departamento con autorización judicial, los efectivos se encontraron con una escena dantesca: el cuerpo de la joven presentaba múltiples heridas de arma blanca en zonas vitales, lo que confirmaba la violencia extrema del ataque inicial. Pocos minutos después del hallazgo, se constató que el agresor se había arrojado al vacío, impactando contra el suelo y falleciendo de manera instantánea.
La fiscalía a cargo de la unidad de homicidios ha solicitado una serie de pericias forenses y balísticas para reconstruir los últimos minutos de la pareja dentro del inmueble. Se han incautado teléfonos celulares y dispositivos electrónicos que serán analizados para determinar si existían antecedentes de violencia de género o amenazas previas que no hubieran sido denunciadas ante las autoridades. Hasta el momento, el entorno cercano de las víctimas no había reportado episodios visibles de agresión física, aunque se indaga sobre el vínculo emocional y posibles tensiones recientes.
La noticia ha golpeado fuertemente a la Facultad de Psicología de la UNR, donde los jóvenes desarrollaban su vida académica con normalidad aparente. Las autoridades universitarias han decretado jornadas de duelo institucional y han puesto a disposición equipos especializados de asistencia psicológica para los compañeros y docentes que compartían el aula con las víctimas. Este hecho vuelve a encender las alarmas sobre la prevalencia de la violencia de género en los vínculos jóvenes y la urgencia de profundizar las políticas de educación emocional.
En el marco de la investigación judicial, se están recolectando testimonios clave de amigos y familiares directos para entender el contexto social de este femicidio seguido de suicidio. Es fundamental recordar la importancia de las herramientas de asistencia disponibles para la ciudadanía:
El caso ha sido caratulado inicialmente por la justicia como femicidio seguido de suicidio, y se espera que los resultados de las autopsias brinden más detalles técnicos sobre el mecanismo de las muertes. La sociedad rosarina se moviliza una vez más bajo la consigna de justicia, exigiendo que se refuercen los mecanismos de protección estatal para evitar que tragedias de esta magnitud sigan ocurriendo, dejando familias destruidas y un vacío irreparable en el ámbito social.