Exterior
06/11/2026 20:56
El Congreso paraguayo vota de forma unánime el juicio político contra el mandatario tras el colapso financiero del Banco Ueno
En una jornada histórica que ha sacudido los cimientos políticos de Sudamérica, el Congreso de Paraguay ha tomado la decisión drástica de destituir a Santiago Peña de su cargo como presidente de la República. El proceso, que muchos anticipaban como una batalla legislativa de varios días, se resolvió en una sesión maratónica de apenas diez horas. Los 44 senadores presentes emitieron un voto unánime bajo el grito de condena, reflejando el descontento absoluto con la gestión del ahora exmandatario ante el escándalo financiero que envuelve al Banco Ueno.
La base de la acusación contra Santiago Peña radica en su presunta responsabilidad en una red de fraude financiero que llevó a la quiebra del Banco Ueno. Esta entidad, recientemente liquidada por el Banco Central de Paraguay, ha dejado una estela de devastación económica que afecta directamente a casi tres millones de ciudadanos. Esta cifra representa aproximadamente el 60% de la población adulta del país, quienes han visto cómo sus ahorros de toda la vida desaparecían en medio de irregularidades administrativas y falta de supervisión estatal.
Las investigaciones lideradas por el Ministerio Público sugieren que hubo desvíos sistemáticos de fondos y una gestión negligente que benefició a sectores cercanos al Ejecutivo. Ante la gravedad de los hallazgos, la fiscalía no solo impulsó el juicio político, sino que ordenó de inmediato la detención de Peña. Actualmente, el político se encuentra bajo arresto domiciliario, a la espera de que los tribunales ordinarios inicien el proceso penal correspondiente por corrupción y malversación.
La caída de Peña no solo es un golpe para su figura personal, sino también un sismo dentro del Partido Colorado. Sorprendentemente, los legisladores de su propia formación política se sumaron a la oposición para forzar su salida, priorizando la estabilidad institucional frente a la lealtad partidaria. Tras la destitución, se procedió de manera inmediata a la sucesión presidencial conforme dicta la Constitución paraguaya.
La comunidad internacional observa con cautela la situación en Paraguay, instando al respeto del debido proceso y al mantenimiento de la paz social. Mientras tanto, las calles de Asunción han sido escenario de diversas manifestaciones, algunas celebrando la decisión legislativa y otras exigiendo justicia real para los damnificados del Banco Ueno. El futuro político de Santiago Peña parece ahora confinado a los estrados judiciales, marcando el fin prematuro de un mandato que prometía estabilidad y terminó en el mayor escándalo financiero de la década en el país guaraní.