Economía
03/11/2026 13:06
El indicador del JP Morgan alcanzó su nivel más alto desde las elecciones de 2025 mientras los bonos soberanos operan a la baja
La situación financiera de la Argentina atraviesa una semana de marcada volatilidad en la que el riesgo país se ha consolidado nuevamente por encima de la barrera de los 800 puntos básicos. Este indicador, que es elaborado por el banco JP Morgan, refleja la percepción de los inversores internacionales sobre la capacidad de cumplimiento de las obligaciones externas. Actualmente, el índice ha alcanzado niveles que no se registraban desde el tenso clima previo a las elecciones legislativas de 2025, encendiendo las alarmas en el sector financiero local.
La suba del riesgo país, que operó recientemente en los 821 puntos básicos con un incremento del 1,99% en una sola jornada, responde a una compleja mezcla de factores. En el plano internacional, las condiciones se han vuelto más restrictivas para los mercados emergentes debido a las consecuencias de las elecciones de medio término en Estados Unidos y las nuevas regulaciones globales sobre la inteligencia artificial. Además, la persistente presión fiscal en las economías desarrolladas ha provocado un desplazamiento de los capitales hacia mercados con menor exposición al riesgo.
Sin embargo, el factor interno es el que más peso parece tener en la cotización actual. Analistas de la consultora GMA Capital indican que el horizonte electoral de 2027 ha comenzado a influir de manera temprana en los precios de los activos. La incertidumbre sobre la sostenibilidad del rumbo económico actual y las tensiones políticas internas generan una actitud defensiva en los inversores. Como resultado, los bonos soberanos en dólares operan en terreno negativo, con caídas del 1,4% en el caso de los Bonares (AE38D) y del 0,9% para los Globales (GD35D).
Pese a este escenario de fragilidad en el mercado de bonos, existen ciertos indicadores y noticias corporativas que ofrecen un contrapunto al pesimismo financiero:
El desafío principal para el Ministerio de Economía consiste en estabilizar estas variables para evitar que el encarecimiento del crédito afecte la recuperación de la actividad productiva. Los expertos coinciden en que, mientras la incertidumbre política siga siendo el eje central de las expectativas, será sumamente complejo que el indicador descienda a niveles que permitan un financiamiento internacional fluido. La atención del mercado se mantiene fija en las señales de gobernabilidad y en la capacidad de las autoridades para mantener el equilibrio fiscal frente a un calendario electoral que empieza a asomar en el horizonte mediático.