Campo

17/04/2026 20:41

Se perdió el 90% de la producción de hortalizas en Santa Fe por las inundaciones

El cordón frutihortícola de la provincia enfrenta una crisis sin precedentes tras las intensas lluvias

Se perdió el 90% de la producción de hortalizas en Santa Fe por las inundaciones

La producción de hortalizas y verduras en la provincia de Santa Fe atraviesa uno de sus momentos más críticos en años recientes. Las intensas y constantes lluvias que han azotado la región en los últimos dos meses han provocado que aproximadamente 1200 hectáreas queden completamente bajo el agua, lo que representa una pérdida del 90% de la producción en el cinturón verde del Gran Santa Fe. Esta situación no solo afecta a los productores locales, sino que ya comienza a manifestar consecuencias directas en el bolsillo de los consumidores debido al inminente aumento de precios en las ferias y verdulerías de la zona.

Guillermo Beckmann, presidente de la Sociedad de Quinteros de Santa Fe, explicó que el fenómeno climático ha sido devastador para el sector. Según el dirigente, el exceso hídrico acumulado durante las últimas semanas, sumado a las precipitaciones récord de los últimos días, ha imposibilitado el trabajo en el campo. Aunque el mercado intentará garantizar el abastecimiento, la necesidad de traer mercadería desde zonas alejadas de la provincia incrementará notablemente los costos logísticos, lo que derivará en precios más elevados para productos básicos de la canasta alimentaria.

Consecuencias en el mercado y la cadena de valor

El impacto geográfico de la catástrofe climática se concentra especialmente en las ciudades de Recreo y Monte Vera, ubicadas al norte de la capital santafecina. No obstante, las complicaciones también se extienden a los productores residentes entre Santo Tomé y Coronda. En esta vasta superficie, alrededor de 300 pequeños productores ven amenazado su sustento diario. La falta de obras de infraestructura adecuadas y de desagües que funcionen correctamente ha agravado la situación, impidiendo que el agua drene con rapidez y prohibiendo el ingreso de maquinaria o personal a las explotaciones agrícolas.

Entre los cultivos más afectados se encuentran aquellos de hoja verde y hortalizas de estación que estaban en etapa de implantación o listos para la cosecha. La escasez ya es visible en los puntos de venta minorista, donde la calidad del producto fresco ha disminuido y la variedad se ha reducido drásticamente. Los especialistas advierten que la recuperación de los suelos llevará tiempo y que la estabilidad del mercado dependerá de la evolución climática en las próximas semanas. Los principales factores que agravan la crisis actual son los siguientes:

  • Pérdida casi total de cultivos: Se estima que el 90% de lo plantado se ha echado a perder por la saturación de humedad.
  • Falta de infraestructura: La ausencia de canales de drenaje eficientes impide la evacuación del agua de lluvia.
  • Aumento de costos logísticos: El transporte de verduras desde otras regiones del país encarece el producto final.
  • Impacto social: Más de 300 familias de pequeños productores se encuentran sin ingresos inmediatos.

Finalmente, los productores alertan que, de continuar las condiciones de inestabilidad, la producción de brócoli, coliflor y lechuga podría tardar varios meses en normalizarse, lo que mantendrá la presión sobre los precios en el corto y mediano plazo.

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