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26/10/2026 01:30

Dear Joanne: “Las salas pequeñas son fundamentales, porque los grupos salen de ahí”

Eva Summers y Alejandra Conde defienden el rock de guitarras frente a la hegemonía de la música urbana actual

Dear Joanne: “Las salas pequeñas son fundamentales, porque los grupos salen de ahí”

En un panorama musical dominado por los ritmos urbanos y la producción digital extrema, surge Dear Joanne como un soplo de aire fresco y distorsión. Eva Summers y Alejandra Conde, dos madrileñas de 26 años, personifican la resistencia de una generación que ha decidido mirar hacia atrás para construir su propio sonido. Su amistad comenzó en las aulas del colegio Menesiano, donde descubrieron que compartían una pasión inusual para su edad por los clásicos del rock. Mientras sus compañeros se rendían al autotune, ellas preferían la crudeza de las cuerdas y la energía de los amplificadores, una inclinación heredada en gran medida por la influencia melómana de sus padres.

El resurgir del rock en una nueva generación urbana

La estética de la banda, que ellas mismas bromean comparando con el estilo oscuro de Black Sabbath, es solo la superficie de un proyecto musical sólido y ambicioso. Eva, encargada de la guitarra, y Ale, al bajo, han sabido amalgamar sus influencias para crear una propuesta que reivindica el papel del instrumento físico en la composición. Para ellas, el rock no es solo un género, sino una forma de entender la amistad y la expresión artística que se aleja de las tendencias efímeras de las redes sociales. A pesar de haber orbitado en los mismos círculos durante años, no fue hasta el bachillerato cuando su vínculo se intensificó, unidas por la sensación de ser las únicas que escuchaban bandas legendarias en su curso.

Uno de los pilares de su discurso es la defensa de la infraestructura musical de base. En un momento en el que los grandes festivales acaparan la atención mediática y económica, Dear Joanne insiste en la importancia de los espacios reducidos. “Las salas pequeñas son fundamentales, porque los grupos salen de ahí”, afirman con rotundidad. Estos escenarios son, a su juicio, el campo de entrenamiento necesario donde las bandas jóvenes pulen su directo, conectan con su primer público y mantienen viva la cultura local. Sin estos espacios, el ecosistema musical madrileño perdería la diversidad que lo hace único y dificultaría el surgimiento de nuevas voces que no encajan en el molde comercial estándar.

El proceso creativo de Dear Joanne se nutre de la cotidianidad y de una visión crítica sobre el consumo rápido de música en la actualidad. Su propuesta incluye elementos que las diferencian:

  • Uso predominante de instrumentación analógica y guitarras eléctricas.
  • Líricas que exploran la identidad joven fuera de los cánones urbanos.
  • Estética inspirada en el rock clásico de los años 70 y 80.
  • Compromiso con el circuito de salas de conciertos de Madrid.

Con la producción de profesionales como Rebeca T. Figueroa y Cristina Serrano respaldando su imagen y puesta en escena, Eva y Ale se preparan para demostrar que el rock sigue teniendo un espacio vital en el Madrid de 2026. Su mensaje es claro: la autenticidad y el esfuerzo en los escenarios pequeños son el único camino real para alcanzar la longevidad artística en una industria que suele olvidar sus raíces.

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