Campo
23/10/2026 19:25
Las familias argentinas migran hacia productos más económicos ante el contexto inflacionario
En un contexto económico marcado por la volatilidad y el ajuste del bolsillo, el mercado alimentario argentino registra movimientos significativos en el consumo básico. Durante los primeros nueve meses de 2026, la demanda de pastas secas experimentó un incremento del 6% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este fenómeno no responde necesariamente a una mayor capacidad de compra, sino a una estrategia de supervivencia de los hogares que buscan sustituir proteínas más costosas por opciones más accesibles y rendidoras. El sector fideo se consolida así como un refugio ante la crisis, aunque la industria observa con cautela la migración de la demanda hacia los segmentos de menor precio.
Los datos revelados recientemente exponen una realidad dual en el mercado de consumo masivo. Si bien el volumen de ventas totales ha subido, la rentabilidad y la calidad del mix de productos vendidos han cambiado drásticamente. Las familias argentinas están optando por variedades de pasta de menor costo, dejando de lado los productos premium o elaborados con trigos especiales que solían tener una mayor participación en las góndolas. Según las estimaciones del sector, el mercado interno consume aproximadamente 400.000 toneladas anuales de pastas alimenticias, lo que sitúa el consumo per cápita en torno a los 11 kilos al año.
Este cambio en los hábitos de consumo fue analizado en un encuentro histórico que reunió a los principales actores de la industria nacional. Participaron referentes clave como:
Airoldes destacó que el crecimiento del 6% entre enero y septiembre de este año es una cifra impactante para un mercado que suele ser estable. "Es un montón", subrayó el directivo, aludiendo a la magnitud del desplazamiento de la demanda. No obstante, advirtió que este incremento en el volumen viene acompañado de una degradación en el valor del ticket promedio, ya que los consumidores priorizan las promociones y las marcas blancas o económicas sobre las marcas líderes tradicionales.
La industria alimentaria enfrenta el desafío de mantener la calidad mientras los costos de producción y logística continúan en ascenso. En este sentido, la colaboración entre los sectores de pastas secas y frescas busca encontrar puntos en común para dinamizar el mercado y ofrecer alternativas nutritivas en un escenario de pérdida de poder adquisitivo. La tendencia indica que, mientras la incertidumbre económica persista, las pastas seguirán siendo el pilar fundamental de la dieta argentina por su versatilidad y costo relativo.