Economía
23/10/2026 14:32
La tensión financiera internacional y la incertidumbre local impulsan el indicador de JP Morgan a niveles récord
El panorama financiero para Argentina se ha tornado sensiblemente más complejo en las últimas jornadas, con el indicador de riesgo país retomando una tendencia alcista preocupante. El índice elaborado por la banca JP Morgan se posicionó en los 710 puntos básicos, lo que representa un incremento del 1,4% y marca un nuevo valor máximo para lo que va del año. Esta evolución refleja la creciente tensión en los mercados financieros internacionales y la persistente incertidumbre sobre el rumbo de la actividad económica local de cara a los desafíos que plantea el horizonte de 2027.
Durante la apertura de la sesión bursátil, el indicador llegó a tocar un pico de 717 puntos, aunque con el correr de las horas logró moderar parcialmente su subida. Este comportamiento volátil está directamente vinculado a la performance negativa que vienen registrando los títulos públicos argentinos en el exterior. Los bonos soberanos en dólares, tanto los emitidos bajo ley local conocidos como Bonares como los de ley extranjera denominados Globales, operaron con mayoría de bajas, lo que presiona automáticamente al alza la tasa de retorno exigida por los inversores internacionales.
La dinámica de los activos locales no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un escenario global de mayor aversión al riesgo que afecta con especial dureza a las economías en desarrollo. Expertos financieros coinciden en que existen diversos factores externos que condicionan hoy la recuperación de los precios de la deuda soberana argentina, entre los cuales se destacan los siguientes:
Javier Giordano, economista jefe de CFA, analizó la situación a través de sus redes sociales señalando que los bonos argentinos cierran una semana difícil con caídas acumuladas del 2,2%. Según el especialista, el contexto externo es "claramente desfavorable" y complica cualquier estrategia de financiamiento que pretenda llevar adelante el gobierno nacional. Los bonos de corto plazo, como el AL29D, mostraron retrocesos del 0,6%, mientras que algunos títulos de muy largo plazo apenas lograron sostenerse con alzas marginales que no alcanzaron para cambiar el clima negativo generalizado del mercado.
Hacia adelante, los analistas y operadores monitorean de cerca la evolución de la actividad económica doméstica y las señales de cumplimiento fiscal. La subida del riesgo país por encima de la barrera de los 700 puntos encarece significativamente cualquier intento de regresar a los mercados voluntarios de crédito, una meta que el equipo económico considera fundamental para normalizar el perfil de la deuda externa. En este sentido, la volatilidad externa actúa como un catalizador que amplifica las dudas locales sobre la sostenibilidad del programa económico vigente en el mediano y largo plazo.