Campo
23/10/2026 14:32
El consumo de carne fresca marca récords históricos mientras la industria de elaborados enfrenta una crisis de demanda
La situación del mercado cárnico en Argentina presenta una dinámica inusual durante el tercer trimestre de 2026. Mientras el consumo masivo en términos generales continúa mostrando señales de retroceso, la carne de cerdo fresca ha logrado romper la tendencia negativa, consolidando un crecimiento significativo en la mesa de los argentinos. Según los últimos datos relevados, las ventas de cortes frescos experimentaron un incremento del 13,4% interanual en septiembre, alcanzando cifras que no se veían fuera de la temporada alta de diciembre, mes caracterizado tradicionalmente por las celebraciones de fin de año.
Este fenómeno contrasta fuertemente con la realidad que atraviesa el segmento de los chacinados, el cual no logra recuperar su nivel de actividad. Este sector específico registró una caída del 9,7% en el mismo periodo, acumulando siete meses consecutivos de resultados negativos. La diferencia en el desempeño de ambos rubros ha generado una brecha de 22,7 puntos porcentuales, la distancia más amplia desde que la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (Caicha) comenzó a realizar estas mediciones estadísticas para el mercado interno.
El impulso de la carne fresca ha sido suficiente para que el balance total del sector porcino se mantenga en terreno positivo a pesar de la crisis de los productos procesados. Durante septiembre de 2025, el conjunto de la actividad creció un 2%, y en el acumulado de los primeros nueve meses de 2026, la mejora se sitúa en el 1,3%. Este crecimiento sostenido está fundamentado principalmente por los siguientes factores estratégicos:
Francisco Do Pico, director ejecutivo de Caicha, se mostró optimista respecto al cierre del ejercicio anual. El directivo señaló que, de mantenerse este ritmo de crecimiento de entre el 11% y el 12% sobre las 800.000 toneladas producidas en 2025, el sector cerraría el año 2026 con un volumen cercano a las 890.000 toneladas. De confirmarse estas proyecciones, la Argentina alcanzaría un nuevo récord histórico de producción, consolidando al cerdo como un actor central y dinámico de la matriz alimentaria nacional.
Finalmente, la entidad destaca que "el cerdo gana la parrilla", una frase que sintetiza la preferencia actual de los consumidores locales, quienes optan por la versatilidad de la carne fresca por encima de los productos procesados o embutidos. Estos últimos sufren el impacto directo de la pérdida de poder adquisitivo y un cambio notable en las preferencias nutricionales de la población argentina en un contexto económico que sigue siendo sumamente desafiante para la industria de valor agregado.