Campo
22/10/2026 19:30
Una jueza estadounidense habilitó la revisión de pruebas por una deuda de 110 millones de dólares
La empresa biotecnológica Bioceres Crop Solutions (Biox) ha obtenido un respiro judicial significativo en los tribunales de Nueva York. La jueza Jennifer G. Schecter, del Tribunal Supremo del Estado, dictaminó a favor de la compañía en un proceso técnico que podría cambiar el rumbo de su actual crisis financiera y legal. El fallo permite iniciar un proceso de discovery, una etapa legal fundamental para la obtención de pruebas e intercambio de información que resulta vital para que Bioceres pueda cuestionar legalmente la tasación de los activos que fueron puestos como garantía en una deuda de gran escala que ha puesto en jaque su estabilidad bursátil.
La disputa se originó tras un incumplimiento de pago que el mercado internacional calificó como un default técnico. La firma, nacida en Argentina y reconocida globalmente por el desarrollo de tecnologías de vanguardia para la tolerancia a la sequía en cultivos, no logró cancelar una cuota de una deuda total que asciende a los 110 millones de dólares. Ante esta situación, el fondo Jasper Lake Ventures One LLC, junto con otros tenedores de deuda, solicitó el embargo y la ejecución inmediata de las garantías. El punto de mayor fricción radica en que los activos en garantía fueron valuados a un precio significativamente menor al que la dirección de Bioceres considera justo, lo que ha generado una erosión brutal y sostenida en el valor de sus acciones en el mercado tecnológico estadounidense.
El impacto de este litigio no solo se siente en las pizarras de Wall Street, sino que también genera una profunda preocupación en el sector agroindustrial argentino, donde Bioceres es un referente de innovación. Mientras la compañía libra esta batalla en los tribunales de los Estados Unidos, el contexto local también presenta sus propios desafíos regulatorios. El secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, ha reconocido recientemente que existen impuestos y aranceles que afectan de manera directa a la industria de la nutrición animal, asegurando que el gobierno nacional está trabajando en soluciones para aliviar estas cargas. Para Bioceres, recuperar la confianza del mercado global depende ahora de un resultado favorable en esta instancia judicial que determine la verdadera valoración de su capital tecnológico y le permita reestructurar su pasivo financiero para proteger años de investigación científica aplicada al campo.