Campo
21/10/2026 20:57
Según la Bolsa de Comercio de Rosario, se espera una producción de 23,8 millones de toneladas para el ciclo 2026/27
La producción de trigo en Argentina se encamina a lograr uno de sus mejores registros en la historia reciente del campo nacional. De acuerdo con el último relevamiento técnico difundido por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), se proyecta una cosecha total de 23,8 millones de toneladas para la actual campaña. Esta cifra posiciona al ciclo 2026/27 como la segunda producción más importante de los últimos diecisiete años, consolidando al cereal como un pilar fundamental de la exportación agroindustrial argentina y un motor para la economía regional.
El rendimiento nacional estimado para este ciclo se sitúa en 35,3 quintales por hectárea, lo que representa la tercera mejor marca productiva desde el año 2010. Este volumen de producción, aunque sumamente positivo para la balanza comercial, se ubica por debajo del récord histórico absoluto de 28,5 millones de toneladas alcanzado en el ciclo agrícola anterior. En aquella oportunidad, las condiciones ambientales fueron calificadas como espectaculares, permitiendo techos de rendimiento que este año parecen difíciles de igualar debido a la marcada irregularidad climática observada en los últimos meses en las zonas núcleo.
A pesar del marcado optimismo que generan los números globales, los productores y especialistas mantienen una cuota de cautela frente a lo que han denominado un "octubre extraño". Este concepto describe la incertidumbre meteorológica que atraviesan las principales regiones trigueras durante una etapa fenológica crítica para la definición de los granos. Entre los aspectos más relevantes que destaca el informe de la entidad rosarina se encuentran los siguientes puntos:
El reporte, firmado por el especialista Cristian Russo, subraya que la campaña ha sido "atípica" en su comportamiento biológico. Si bien el trigo comenzó con un potencial muy alto, similar al del ciclo récord pasado, la evolución del clima en las últimas semanas ha introducido un componente de riesgo que todavía no ha sido totalmente disipado. La importancia de esta cosecha no es menor, considerando que el precio internacional del trigo ha mostrado una tendencia a la baja en mercados internacionales como Chicago, lo que obliga a los productores locales a maximizar la eficiencia productiva para compensar la volatilidad de los precios externos.