Economía
16/04/2026 14:49
Los títulos de deuda Bonar 2027 y 2028 muestran una fuerte recuperación en la demanda del mercado local
El Ministerio de Economía de la Nación ha logrado un resultado sumamente positivo en su más reciente incursión en el mercado de capitales local. Durante la última jornada financiera, el Gobierno argentino consiguió captar un total de 200 millones de dólares adicionales, destinados íntegramente a cubrir compromisos de deuda soberana. Este monto se obtuvo mediante la colocación en segunda vuelta de los bonos denominados Bonares 2027 (AO27) y Bonares 2028 (AO28), consolidando una tendencia de recuperación en la confianza de los inversores institucionales y minoristas frente a los instrumentos de deuda pública.
Lo que más ha llamado la atención de los analistas de la city porteña es el cambio drástico en el apetito por el riesgo respecto a las operaciones realizadas hace apenas quince días. En la subasta anterior de finales de marzo, el Tesoro apenas había logrado adjudicar 131 millones de dólares, a pesar de haber aceptado prácticamente todas las ofertas presentadas. En aquella oportunidad, el bono con vencimiento en 2027 captó 97 millones de dólares con una tasa del 5,12%, mientras que el papel a 2028 apenas recolectó 34 millones a una tasa interna de retorno efectiva anual del 8,86%. Estos números representaban apenas un tercio del objetivo inicial trazado por el equipo económico.
En contraste, la licitación actual mostró una sobredemanda significativa. Los pedidos totales alcanzaron los 611 millones de dólares, distribuidos en 392 millones para el AO27 y 222 millones para el AO28. Al mantenerse un tope de colocación de 100 millones por especie, gran parte de la demanda quedó insatisfecha, lo que sugiere un escenario favorable para las próximas convocatorias.
Este excedente de demanda es interpretado por el mercado como un buen preludio para las licitaciones que vendrán en las próximas dos semanas. El Gobierno busca mantener una cadencia constante en la captación de divisas para evitar tensiones en el calendario de pagos de amortización e intereses. La estabilidad de las condiciones financieras, sin variaciones bruscas en las tasas convalidadas, permitió que el mercado absorbiera los títulos de manera orgánica. Este flujo constante de dólares frescos es vital para la estrategia de normalización financiera que lleva adelante la actual gestión económica, permitiendo un manejo de pasivos más previsible y menos dependiente de la asistencia externa inmediata.
Hacia adelante, el desafío será mantener este nivel de adhesión sin convalidar tasas de interés que resulten onerosas para el erario público a largo plazo. Por ahora, el mercado local parece dispuesto a financiar al Estado en dólares, siempre y cuando las señales de disciplina fiscal y compromiso con el pago de la deuda sigan siendo claras y consistentes desde la Casa Rosada y el Palacio de Hacienda.