Policiales
16/04/2026 12:49
El neurocirujano apuntó contra el equipo de enfermería y detalló las deficiencias de la internación domiciliaria
El proceso judicial que busca esclarecer las causas del fallecimiento de Diego Armando Maradona vivió una de sus jornadas más intensas con la declaración del neurocirujano Leopoldo Luque. Ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, el principal acusado rompió el silencio y ofreció una versión de los hechos que generó un fuerte impacto mediático. Luque afirmó categóricamente que, al momento de las maniobras de auxilio médico en la casa de Tigre, se intentó reanimar a una persona que ya había fallecido varias horas antes, cuestionando así los reportes iniciales del día de la tragedia.
El médico se encuentra imputado por el delito de homicidio simple con dolo eventual, una figura penal que sugiere que los responsables sabían del riesgo de muerte y no actuaron para evitarlo. Sin embargo, durante su testimonio, Luque intentó desvincularse de la responsabilidad operativa de la internación domiciliaria. Sostuvo que su relación con Maradona era de índole profesional pero limitada a intervenciones específicas, y que el control diario de la salud del astro dependía de un equipo de enfermería y otros especialistas médicos que fallaron en sus protocolos básicos de monitoreo y cuidado constante.
La declaración también puso el foco en la falta de equipamiento adecuado en la residencia donde el ídolo mundial pasó sus últimos días. Según el relato del acusado, no existían los elementos de control cardíaco necesarios para un paciente con la complejidad de Maradona. "Hicimos todo lo posible con lo que teníamos, pero el entorno no era el de una clínica de alta complejidad", señaló en un tramo de su alocución ante los jueces y la fiscalía. Este argumento busca mitigar la acusación de negligencia que pesa sobre su persona y el resto de los siete imputados, incluyendo enfermeros y coordinadores médicos.
El juicio continuará con la presentación de pericias técnicas que intentarán determinar con exactitud la hora de la muerte y si una intervención a tiempo podría haber salvado la vida del capitán de la Selección Argentina. La fiscalía mantiene su postura firme, alegando que hubo un abandono sistemático de la salud de Maradona por parte de quienes debían cuidarlo. Se espera que el debate se extienda por varios meses, dado el volumen de pruebas. La condena por homicidio simple con dolo eventual contempla una escala penal de 8 a 25 años de prisión. Los familiares de Diego estuvieron presentes en la sala, manteniendo un silencio absoluto ante la justificación del médico. La resolución de este caso sentará un precedente histórico en la jurisprudencia argentina respecto a la mala praxis y las internaciones de alto riesgo.