Economía
18/10/2026 19:33
El consumo minorista pyme sigue afectado por la pérdida del poder adquisitivo y la falta de incentivos claros
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) ha publicado un informe preocupante respecto al desempeño comercial en una de las fechas más significativas para el consumo interno. Según el relevamiento realizado en cientos de comercios del país, las ventas minoristas pymes por el día de la madre experimentaron una caída del 1,4% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este dato no es un hecho aislado, sino que marca una tendencia alarmante en la economía local: se trata del quinto año consecutivo en el que las ventas para esta celebración muestran números negativos, reflejando el deterioro sostenido y profundo del bolsillo de los consumidores argentinos frente a la inflación persistente.
Durante la jornada de festejos, el comportamiento del público fue sumamente cauteloso y estratégico. Las familias recurrieron a diversas herramientas financieras para concretar sus compras, buscando principalmente promociones bancarias, billeteras virtuales y las escasas cuotas sin interés disponibles en el mercado. A pesar de los esfuerzos de los comerciantes por atraer clientes mediante descuentos agresivos, el impacto en la actividad económica general fue calificado como moderado por casi el 40% de los locales encuestados por la entidad. En tanto, un 31,7% señaló que la fecha ayudó a mantener la actividad pero no modificó el panorama de crisis, mientras que un 19,3% indicó que el evento no tuvo impacto alguno.
El ticket promedio de gasto se situó en los $63.197, aunque con variaciones significativas dependiendo del sector analizado. Los rubros que lograron superar esta media fueron los siguientes:
Por el contrario, otros sectores quedaron notablemente rezagados en el consumo masivo. La indumentaria, históricamente uno de los regalos predilectos para las madres, mostró un promedio de $55.416, mientras que las librerías registraron el monto más bajo de todo el relevamiento con apenas $37.638. Esta disparidad indica que, si bien se realizaron compras, el volumen y el valor de las mismas estuvieron condicionados por la necesidad de artículos específicos o la urgencia de reponer bienes básicos. En cuanto al desempeño por sectores, la CAME destacó que de los seis rubros relevados, cuatro sufrieron caídas interanuales de consideración. Solo dos sectores lograron mostrar una leve mejoría, pero no fue suficiente para revertir el promedio general negativo que afecta a las pymes desde hace ya media década.