Tecnología
08/10/2026 11:45
Expertos internacionales sugieren auditorías obligatorias y una fiscalidad más justa para el sector
El Consejo Asesor Internacional de Inteligencia Artificial (IA), un ente consultivo de alto nivel que colabora directamente con el Gobierno, ha presentado un nuevo informe donde se plantean desafíos estructurales para el sector digital. Este grupo, compuesto por figuras de renombre en ámbitos como la ética, el derecho y la ingeniería informática, busca establecer un marco de referencia que equilibre el progreso tecnológico con el bienestar social. Entre las propuestas más destacadas se encuentra la exigencia de una fiscalidad justa que obligue a las grandes corporaciones tecnológicas a contribuir de manera proporcional en los países donde operan. Según los expertos, el actual marco tributario no refleja la realidad económica de los servicios digitales, lo que genera una brecha competitiva frente a empresas locales y reduce la capacidad de los Estados para financiar servicios públicos esenciales.
Además del aspecto financiero, el documento pone el foco en la seguridad de los usuarios más vulnerables: los menores de edad. Los especialistas advierten que los sistemas de IA diseñados para interactuar con niños o que puedan influir en su comportamiento deben someterse a estrictas evaluaciones independientes. Estas auditorías tendrían que realizarse antes del despliegue masivo de las herramientas para garantizar que se respetan los derechos fundamentales y se evitan sesgos cognitivos o riesgos psicológicos graves. La propuesta sugiere que los beneficios obtenidos por la explotación de datos masivos deberían tributar en territorio nacional, permitiendo reinvertir esos fondos en educación digital y programas de protección a la infancia.
El informe subraya varios puntos críticos que el Gobierno debería considerar para futuras leyes nacionales e internacionales:
Impacto en el desarrollo tecnológico nacional
La adopción de estas medidas no solo busca regular, sino también fomentar un ecosistema de innovación responsable dentro de las fronteras europeas. El consejo argumenta que una regulación clara proporciona seguridad jurídica a las empresas, permitiendo que las inversiones se realicen en un entorno estable y predecible. No obstante, las grandes tecnológicas suelen oponerse a estas medidas alegando que podrían frenar el ritmo de la innovación. El debate está servido y España se posiciona como uno de los países que lidera esta transición hacia una tecnología más humana, alineada con las directrices de la Unión Europea.
Finalmente, el texto concluye que la IA no es un ente neutral, sino una herramienta moldeada por decisiones humanas constantes. Por tanto, es imperativo que las democracias modernas tomen las riendas de su supervisión técnica. La propuesta del consejo servirá de base para las próximas normativas que el Ejecutivo planea tramitar en el Congreso, buscando un equilibrio real entre el progreso técnico y la protección ciudadana.