Campo
09/10/2026 12:26
Vicentin y Adecoagro compiten por las plantas y marcas de la empresa que fabricaba los yogures Sancorito y Shimy.
La disputa por los activos de Alimentos Refrigerados SA (ARSA) ha escalado a una nueva y más intensa fase judicial. Esta compañía, que supo ser un actor central en el mercado lácteo argentino, se especializaba en la producción de marcas ampliamente reconocidas como Yogs, Shimy, Sancorito, Vida y Sublime. El proceso de quiebra ha captado el interés de importantes grupos agroindustriales que buscan consolidar su posición en el sector de alimentos frescos y refrigerados. Actualmente, Vicentin SAIC y Adecoagro compiten ferozmente por la titularidad de dos plantas estratégicas y un valioso portafolio de marcas.
Vicentin SAIC, controlada por el Grupo Grassi, incrementó recientemente su oferta inicial de 2,5 millones de dólares a un total de 3,5 millones. Esta maniobra fue rápidamente igualada por Adecoagro, que participa en la puja a través de su firma subsidiaria L3N SA. Ambas compañías han manifestado un interés concreto en los establecimientos productivos ubicados en Arenaza, provincia de Buenos Aires, y en Monte Cristo, Córdoba. Estas plantas resultan fundamentales para la fabricación de yogures y postres que mantienen un alto nivel de fidelidad entre los consumidores locales.
El interés de Adecoagro es particularmente relevante dada su trayectoria reciente en el sector. En 2019, la empresa creó L3N SA específicamente para gestionar los activos lácteos que adquirió de la cooperativa SanCor, incluyendo marcas icónicas como Las Tres Niñas, Angelita y Apóstoles. Al integrar los bienes de ARSA, Adecoagro aspira a construir una cadena de suministro más robusta y una oferta de productos más diversificada. Según las presentaciones ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N°29, la mejora en la oferta económica sigue sujeta a una revisión técnica de las instalaciones para garantizar su operatividad.
La representación legal de L3N aclaró que, aunque el precio se igualó a la competencia, las condiciones de su propuesta original se mantienen. La adquisición de ARSA no representa únicamente la compra de maquinaria, sino el aseguramiento de una porción dominante en el segmento de lácteos listos para consumir. Los puntos principales de la negociación son:
Mientras el juzgado evalúa estas propuestas, el futuro de los trabajadores de ARSA y su aporte al abastecimiento nacional de alimentos depende de esta definición. La resolución de esta puja definirá el mapa competitivo de la industria láctea argentina para los próximos años.