Moda
09/10/2026 00:30
La artista reflexiona sobre el cambio climático y la necesidad de reducir la velocidad de vida
En un mundo cada vez más acelerado y desconectado de su entorno físico, la artista Olana Light emerge como una voz necesaria que invita a la reflexión profunda. Desde su estudio en Portsmouth, frente a las aguas del Canal de la Mancha, Light desarrolla una obra que desafía las fronteras entre el cuerpo humano y la naturaleza. Su práctica artística no es solo estética, sino una respuesta directa a la crisis climática y al agotamiento de los recursos naturales. Para la creadora, el acto de detenerse a observar la lluvia o recoger materiales de la costa es fundamental para recuperar nuestra esencia perdida en la vorágine urbana.
La obra de Olana Light se manifiesta a través de lo que ella denomina esculturas ponibles. Utilizando materiales orgánicos y encontrados, como yute, maderas, conchas y piedras, la artista construye piezas que envuelven el cuerpo, transformando al individuo en una extensión del paisaje. Su proyecto más reciente, Between Land and Tide, es un ejemplo perfecto de esta filosofía. En esta obra, una estrella de mar gigante cobra vida mediante la participación de varias personas, creando una performance que busca camuflar la presencia humana dentro de las formas de la biodiversidad marina. Los puntos clave de su propuesta incluyen:
Light insiste en que su proceso creativo es una forma de acumulación consciente. Al recoger objetos que otros consideran basura o restos naturales, otorga una nueva vida a lo olvidado. Sus máscaras y trajes no son disfraces, sino puentes hacia una comprensión más profunda de nuestra interdependencia con el ecosistema. En definitiva, el trabajo de Olana Light nos recuerda que no estamos separados del mundo natural, sino que somos una parte integral de él que ha olvidado cómo escuchar el latido de la tierra y el sonido de las gotas de lluvia.