Deporte
07/10/2026 21:32
El juvenil que sorprendió con un gol olímpico en las inferiores asoma como el reemplazante ideal en el equipo titular este fin de semana
El mundo de River Plate siempre se ha caracterizado por su cantera inagotable, y en esta ocasión, el nombre de Lautaro Pereyra empieza a sonar con mucha fuerza en los pasillos del Monumental. Con apenas 18 años, el juvenil se encuentra ante la oportunidad de su vida profesional: ocupar el lugar dejado por Thiago Almada, el refuerzo más costoso en la historia de la institución, de cara al próximo compromiso del equipo. La historia de Pereyra es la de un talento que ha sabido esperar su momento, destacándose desde muy joven por su técnica depurada y su visión de juego envidiable.
Uno de los hitos que marcó la carrera de Lautaro Pereyra en las divisiones inferiores fue aquel recordado gol olímpico que se volvió tendencia entre los socios del club. Desde ese momento, los entrenadores de las categorías formativas supieron que estaban ante un jugador distinto. Aunque debutó oficialmente de la mano de Eduardo Coudet en un contexto diferente, el volante creativo aún no ha tenido la posibilidad de sumar minutos bajo la estructura táctica actual que involucra a figuras como Leonardo Ponzio, pero su rendimiento en las últimas prácticas ha sido calificado como superlativo por el cuerpo técnico.
La posible inclusión de Pereyra para el partido del sábado responde a una necesidad táctica específica y a una apuesta decidida por el ADN riverplatense. Con la ausencia confirmada del refuerzo estrella, el cuerpo técnico busca un jugador capaz de romper líneas y asistir a los delanteros con precisión quirúrgica. Lautaro reúne esas características y le suma una rebeldía propia de quien busca ganarse un lugar definitivo en el competitivo plantel profesional. Su origen en Estudiantes de Río Cuarto y su posterior formación en Núñez le brindan un bagaje deportivo que lo prepara para las grandes citas.
El desafío no es menor, ya que reemplazar a una figura de renombre internacional implica cargar con una presión adicional ante una hinchada exigente. Sin embargo, quienes conocen a Pereyra aseguran que su temperamento es una de sus mayores virtudes. El joven futbolista entiende perfectamente que el fútbol son momentos, y este parece ser el indicado para demostrar por qué fue considerado una de las joyas de la corona desde su llegada al club. La expectativa entre los hinchas es alta, ya que siempre existe un cariño especial por los jugadores que surgen de la propia casa y logran imponerse ante las contrataciones millonarias.
En los entrenamientos semanales realizados en el predio de Ezeiza, se pudo observar a un Lautaro muy activo, participando constantemente del circuito de juego y mostrando una gran sintonía con los delanteros titulares. El cuerpo técnico ha trabajado especialmente en su posicionamiento defensivo para que su aporte sea integral y equilibrado. Si logra trasladar lo hecho en las prácticas al campo de juego el sábado, River Plate podría estar presenciando el nacimiento de una nueva figura que no solo sea un reemplazo temporal, sino una pieza fundamental para el futuro cercano del club en las competencias locales.