Economía

04/10/2026 00:01

Carlos Melconian advierte que las demoras en las reformas estructurales podrían acelerar las quiebras

El economista analiza las debilidades del programa oficial y el impacto del tipo de cambio en la economía real

Carlos Melconian advierte que las demoras en las reformas estructurales podrían acelerar las quiebras

El economista y expresidente del Banco Nación, Carlos Melconian, ha vuelto a encender las alarmas sobre el rumbo del programa económico liderado por el gobierno nacional. Si bien reconoce los logros obtenidos en materia de equilibrio fiscal y la notable reducción de la inflación, su diagnóstico advierte sobre una fragilidad peligrosa en la economía real. Según Melconian, el actual tipo de cambio está generando una presión insostenible que podría acelerar los procesos de quiebra en diversos sectores productivos que no logran competir bajo las condiciones actuales.

La lentitud de las reformas estructurales de fondo

Para el analista, el mayor inconveniente radica en la velocidad dispar entre la política financiera y las reformas de base. Mientras el ajuste fiscal avanza a paso firme, las transformaciones vinculadas al mercado laboral, el sistema impositivo y la remonetización de la economía se encuentran estancadas. Este desfasaje explica, en gran medida, por qué el repunte económico se limita a sectores muy específicos como la minería, la energía y el sector agropecuario, impulsados en gran parte por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Melconian destaca los siguientes puntos críticos:

  • La necesidad de una reforma laboral profunda para incentivar el empleo formal.
  • La urgencia en la reducción de la carga tributaria sobre los sectores productivos nacionales.
  • Los riesgos asociados a la falta de acumulación genuina de reservas internacionales en el Banco Central.

Melconian describe un escenario donde el éxito exportador de Vaca Muerta actúa como un respirador artificial para el esquema vigente, permitiendo sostener el flujo de divisas a pesar de las debilidades del sistema. Sin embargo, advierte que los dólares que entran por las exportaciones energéticas y el campo suelen fugarse rápidamente a través del turismo, los gastos con tarjeta y la formación de activos en el exterior. Esta dinámica impide que las divisas permanezcan en el sistema financiero local para fortalecer la solvencia del país frente a los compromisos de deuda externa que se avecinan en los próximos años.

En su análisis prospectivo, Melconian divide el panorama en dos etapas: una fase de distensión real con tensión financiera y otra de distensión financiera con tensión real. El desafío para el año próximo será recomponer el poder adquisitivo del salario y fomentar la creación de empleo genuino, objetivos que, a su juicio, no se alcanzarán solo con equilibrio fiscal. Sin reformas estructurales que acompañen la estabilidad monetaria, el país corre el riesgo de desaprovechar las oportunidades históricas que ofrecen sus recursos naturales sin lograr un desarrollo sostenible para el conjunto de la sociedad argentina.

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