Campo
02/10/2026 18:43
La Bolsa de Comercio de Rosario advierte sobre una baja en las expectativas hídricas para los próximos meses
A pesar de las proyecciones climáticas que auguraban una temporada de abundantes precipitaciones para el sector agropecuario, el panorama para el campo argentino se ha vuelto nuevamente incierto. El fenómeno de El Niño ya se encuentra técnicamente instalado en la región según los indicadores oceánicos, pero su llegada no se ha traducido en las lluvias necesarias para los cultivos de la zona núcleo. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ha manifestado su preocupación ante un cierre de septiembre con registros hídricos muy por debajo de los promedios históricos, lo que pone en riesgo la campaña actual.
La Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR, a través de sus especialistas, explicó que existe una desconexión crítica entre el calentamiento observado en el océano Pacífico y el comportamiento de la atmósfera sobre el territorio nacional. Aunque el indicador oceánico confirma la presencia de El Niño, sus efectos prácticos en la Argentina son prácticamente nulos hasta el momento. Esta situación ha obligado a los meteorólogos a revisar a la baja las proyecciones de humedad para el último trimestre del año 2025, generando una señal de alerta entre los productores agropecuarios.
Existen razones técnicas precisas que explican por qué la humedad no está llegando a las principales áreas productivas del país, afectando directamente la rentabilidad proyectada:
La falta de agua no solo afecta el rendimiento potencial de las cosechas finas como el trigo, sino que también pone en duda el inicio de la siembra de los cultivos de verano, como el maíz y la soja, que son pilares fundamentales de las exportaciones nacionales. El consultor Alfredo Elorriaga advirtió que, si esta tendencia se confirma en las próximas semanas, la oferta de agua prevista podría ser insuficiente para las etapas críticas de crecimiento biológico. Este escenario climático adverso se suma a otras tensiones en el sector, como las auditorías sobre las finanzas municipales en Buenos Aires que han acelerado diversas demandas judiciales de productores rurales. Por ahora, aunque los valores de intensidad de El Niño siguen siendo elevados en los modelos internacionales, la realidad en los campos argentinos es de una sequía técnica que no cede ante las expectativas oficiales de recuperación hídrica.