Ciencia
30/09/2026 00:30
Los científicos viajarán a la cordillera del Tigre en Argentina para estudiar una estructura detectada a más de 3.000 metros de altura
El uso de la tecnología satelital ha transformado la arqueología moderna, permitiendo descubrimientos en lugares antes inaccesibles. El caso más reciente involucra a un grupo de investigadores de Argentina y España, quienes se preparan para una misión científica sin precedentes. El objetivo es confirmar la existencia de un posible geoglifo en la cordillera andina, una estructura de gran tamaño grabada sobre el terreno que fue detectada inicialmente a través de la plataforma Google Earth.
El descubrimiento fue realizado por el andinista Carlos Gobbi mientras exploraba digitalmente la cordillera del Tigre, situada en la provincia de San Juan, Argentina. A una altitud que supera los 3.000 metros sobre el nivel del mar, Gobbi identificó formas geométricas que no parecían corresponderse con formaciones geológicas naturales. Ante la magnitud del hallazgo, se contactó con expertos para iniciar una evaluación formal de la estructura.
Los geoglifos son figuras de dimensiones considerables construidas en laderas o llanuras, tradicionalmente asociadas a pueblos prehistóricos. Los ejemplos más emblemáticos del mundo son las líneas de Nazca en Perú, que requieren una visión aérea para ser apreciadas en su totalidad. El posible geoglifo argentino comparte esta característica, lo que le otorga un aire de misterio y relevancia histórica que la expedición hispano-argentina busca desentrañar.
La misión, programada para el próximo mes de diciembre, enfrentará desafíos logísticos significativos debido a la extrema altitud y las condiciones climáticas de los Andes. Los científicos planean realizar las siguientes tareas:
Este proyecto subraya la importancia de la colaboración internacional en el ámbito de la ciencia. Si se confirma que la estructura es efectivamente un geoglifo, estaríamos ante uno de los hallazgos más importantes de la década en la región. La confirmación in situ permitirá pasar de la observación digital a la validación científica, arrojando luz sobre las prácticas culturales de los pueblos originarios que habitaron las alturas de los Andes y su capacidad para modificar el paisaje de forma monumental.