Moda
30/09/2026 06:51
El diseñador belga redefine el lujo parisino en una pasarela marcada por la nostalgia y los rumores de despedida
El cierre de la Semana de la Moda de París ha dejado una imagen grabada en la retina de todos los asistentes: una explosión de dorado bajo la sombra de la Torre Eiffel. Anthony Vaccarello, director creativo de Saint Laurent desde 2016, presentó una colección que muchos interpretan como su gran despedida de la maison. Con una estética que rinde homenaje a la opulencia de los años 80 y al legado más barroco de Yves, el diseñador belga demostró por qué ha sido el guardián perfecto del ADN de la firma durante casi una década de éxitos ininterrumpidos.
La colección se centró en siluetas estructuradas donde las hombreras marcadas y las cinturas de avispa recuperaron el protagonismo absoluto. El uso del color oro no fue casual; Vaccarello lo integró en tejidos metalizados, accesorios de gran formato y detalles de pasamanería que brillaban intensamente bajo los focos de Trocadero. Este desfile no solo fue una muestra de maestría técnica, sino un recorrido emocional por los códigos que han definido su etapa: sensualidad, poder y una elegancia nocturna que parece no pasar de moda nunca.
Los rumores sobre su salida han cobrado fuerza en los mentideros de la industria en los últimos meses. Aunque no hay confirmación oficial por parte de Kering, el conglomerado propietario de la marca, el tono emocional del desfile sugirió un cierre de ciclo necesario para ambas partes. Durante su fructífero mandato, Vaccarello ha logrado hitos significativos para la casa francesa:
Para los expertos en moda, el posible adiós de Vaccarello marcaría el fin de una era de estabilidad creativa inusual en el panorama actual. Bajo su mando, Saint Laurent ha evitado las tendencias efímeras para centrarse en un estilo atemporal que resuena con una clientela joven pero amante del lujo clásico. Si este es efectivamente su último baño de oro, lo ha hecho en la cima de su carrera profesional, dejando un listón extremadamente alto para quien decida sucederle en el trono de la moda francesa. La industria observa ahora con atención cada movimiento, esperando que el legado de Anthony permanezca como un faro de sofisticación y rebeldía elegante en los años venideros.