Ciencia

29/09/2026 12:00

Una nueva especie de dinosaurio plumífero sugiere que el vuelo evolucionó de forma independiente

El hallazgo del Norellraptor barsboldi en China aporta pruebas clave sobre la evolución convergente

Una nueva especie de dinosaurio plumífero sugiere que el vuelo evolucionó de forma independiente

La paleontología ha vivido una jornada histórica con el anuncio de un hallazgo que redefine significativamente lo que sabíamos sobre el origen del vuelo en el reino animal. El descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio plumífero en el noreste de China, bautizada como Norellraptor barsboldi, sugiere que la capacidad de surcar los cielos no fue una exclusividad de un único linaje ancestral, sino un experimento evolutivo complejo que ocurrió de manera independiente en varios grupos de dinosaurios terópodos. Este hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Nature Communications, ha sido posible gracias al trabajo conjunto de investigadores de Italia, Eslovaquia y China.

La formación de Jiufotang y el misterio del Norellraptor

El espécimen fue localizado en la Formación Jiufotang, situada en la provincia de Liaoning. Este lugar es conocido mundialmente como un lagerstätte, un término alemán que los paleontólogos utilizan para describir yacimientos fósiles de una preservación excepcional. En este sitio, las cenizas volcánicas y los sedimentos finos han permitido que no solo se conserven los huesos, sino también tejidos blandos, impresiones de piel y, lo más importante en este caso, un plumaje detallado que cubre gran parte del cuerpo del animal.

El Norellraptor barsboldi era un depredador de pequeñas dimensiones, dotado de extremidades anteriores transformadas en alas funcionales. Según los análisis biomecánicos realizados por el equipo de investigación, este dinosaurio no solo realizaba planeos cortos, sino que poseía la musculatura y la estructura ósea necesarias para un vuelo propulsado. Lo sorprendente es que su anatomía presenta diferencias fundamentales con la de los ancestros directos de las aves modernas, lo que refuerza la teoría de la evolución convergente.

El vuelo como una respuesta adaptativa múltiple

Durante décadas, el consenso científico sugería que el vuelo apareció una sola vez en un ancestro común y que todas las especies voladoras posteriores heredaron esa capacidad. Sin embargo, los restos del Norellraptor barsboldi cuentan una historia distinta. Al comparar sus rasgos con otras especies plumíferas de la zona, los científicos han identificado varios puntos clave:

  • La estructura de las plumas remeras en el Norellraptor tiene un anclaje óseo distinto al de Archaeopteryx.
  • El centro de gravedad del animal sugiere una postura de vuelo diferente a la de los dromeosáuridos conocidos.
  • El desarrollo del esternón, fundamental para el aleteo, muestra un proceso evolutivo paralelo pero no idéntico al de las aves.

Este descubrimiento implica que, durante el periodo Cretácico, la naturaleza experimentó con el vuelo en múltiples ocasiones. Diferentes grupos de dinosaurios, bajo presiones selectivas similares como la necesidad de escapar de depredadores o acceder a nuevas fuentes de alimento, desarrollaron soluciones aerodinámicas parecidas. El Norellraptor barsboldi se convierte así en la pieza que faltaba para entender que el cielo del pasado estaba poblado por una diversidad de aviadores mucho más rica de lo que imaginábamos. El estudio concluye que el vuelo fue una ventaja tan decisiva que la evolución la inventó varias veces por separado, consolidando a la Formación Jiufotang como una ventana única a un mundo donde la frontera entre dinosaurio y ave era extremadamente difusa.

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