Economía
27/09/2026 01:26
El economista cuestionó el rumbo de la gestión libertaria y analizó el crecimiento del cuentapropismo precario.
El reconocido economista Carlos Melconian ofreció un análisis crítico sobre la situación laboral y económica de Argentina bajo la administración actual. Durante una reciente intervención mediática, el expresidente del Banco Nación alertó sobre un cambio estructural sin precedentes en el mercado de trabajo nacional. Según sus declaraciones, el país atraviesa un fenómeno histórico donde la cantidad de trabajadores informales ha superado, por primera vez, al número de empleados registrados dentro del sistema formal.
Melconian basó sus argumentos en los últimos reportes del Indec, los cuales revelan una transformación preocupante en la composición del empleo. El economista señaló que la pérdida sostenida de puestos de trabajo en blanco dentro del sector privado no se ha traducido en un aumento del desempleo tradicional, sino en una migración hacia el cuentapropismo y la informalidad. Este segmento ya representa un récord cercano al 45% del total de la población ocupada, lo que marca una degradación de la calidad del empleo nacional.
Para Melconian, esta realidad no representa un éxito de gestión, sino una señal de estancamiento. En sus palabras, los puntos clave de su análisis incluyen:
El economista advirtió que, si el Gobierno nacional continúa priorizando exclusivamente el colapso de la inflación sin atender la reactivación real del mercado formal, el país enfrentará problemas de sostenibilidad social a mediano plazo. Melconian describió el panorama actual como un escenario gris que probablemente se mantenga sin grandes cambios hasta que el horizonte electoral comience a despejarse. Considera que existe un riesgo latente en forzar la desinflación a costa de un tejido productivo que se debilita constantemente.
Finalmente, instó a observar no solo las variables macroeconómicas de corto plazo, sino la calidad del crecimiento que se busca proyectar. La dinámica entre el empleo privado formal y el informal será, según su mirada, el termómetro definitivo para evaluar si el programa de estabilización logra transformar la estructura productiva o simplemente gestiona la decadencia del mercado de trabajo tradicional en beneficio de metas financieras temporales.