Campo
26/09/2026 14:14
Empresarios destacan la necesidad de políticas a largo plazo para potenciar las exportaciones de carne vacuna y porcina
El sector agroindustrial argentino se encuentra frente a un horizonte de crecimiento sin precedentes que podría redefinir la estructura económica del país en las próximas décadas. Referentes del ámbito empresarial han comenzado a utilizar el término "Vaca Muerta de la proteína" para describir el potencial oculto en la producción de carnes. Según se analizó en el reciente Forum Nacional de Agronegocios organizado por LIDE Argentina en el Alvear Icon Hotel, el país dispone de todas las ventajas competitivas para liderar el mercado internacional de proteínas animales, pero el éxito de este ambicioso proyecto depende estrictamente de la implementación de políticas de largo plazo que brinden seguridad jurídica a los inversores.
Durante el panel titulado "Ganadería inteligente, producir, innovar, crecer", el presidente de la firma Paladini, Pablo Paladini, ofreció una visión contundente sobre el camino que debe seguir la industria. Para el empresario, la Argentina no debe conformarse con su situación actual, sino que debe aspirar a un crecimiento abismal basado en la combinación estratégica de la producción de carne vacuna y porcina. Esta dualidad permitiría satisfacer la demanda interna con carne de cerdo, liberando así mayores volúmenes de carne vacuna para la exportación a mercados de alto valor que demandan la calidad argentina.
La posibilidad de dar este salto productivo requiere, según los expertos, algo más que tierras fértiles y genética de avanzada. Los empresarios reclaman reglas claras y previsibilidad económica. La falta de obras esenciales y la carga impositiva en ciertos municipios también fueron temas de debate, subrayando la necesidad de que el Estado acompañe el esfuerzo privado con infraestructura y eficiencia en el gasto público. La meta es clara: convertir el potencial natural en inversiones sostenidas que generen divisas genuinas para el país.
Los empresarios coinciden en que el potencial para crecer es abismal y que los niveles de exportación que se podrían alcanzar superan cualquier proyección previa. Sin embargo, recalcan que sin políticas de mediano y largo plazo, esta oportunidad podría quedar una vez más en el terreno de las promesas incumplidas. La transformación de la cadena de valor de la carne es una oportunidad estratégica para que la Argentina diversifique sus fuentes de ingresos y se posicione como un proveedor global de alimentos de alta calidad, compitiendo en las grandes ligas de la agroindustria mundial.