Campo

26/09/2026 07:44

Impotencia y bronca por un puente caído en Guaminí tras siete meses de inacción

Productores y vecinos de Arroyo Venado exigen soluciones urgentes ante la falta de conectividad vial

Impotencia y bronca por un puente caído en Guaminí tras siete meses de inacción

La situación en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires ha llegado a un punto crítico. Los habitantes de Arroyo Venado, en el partido de Guaminí, y de Carhué, en Adolfo Alsina, enfrentan una odisea diaria desde hace más de 220 días. La caída de un puente histórico, construido originalmente en 1930, ha dejado a la comunidad aislada y con graves dificultades logísticas para la actividad agropecuaria. Lo que comenzó como un problema derivado de una fuerte crecida hídrica se ha transformado en un símbolo de la desidia administrativa que afecta la vida cotidiana y económica de la región.

Impacto en la producción y la vida rural

El puente sobre el arroyo Venado no era solo una estructura de hormigón; era el nexo vital para el traslado de mercaderías, insumos agrícolas y el tránsito de trabajadores. Desde que el agua socavó sus bases y provocó el colapso total, los productores han tenido que buscar rutas alternativas que incrementan significativamente los costos operativos y el tiempo de viaje. Las 70 personas que residen de forma permanente en Arroyo Venado se encuentran entre las más perjudicadas, viendo limitado su acceso a servicios básicos y centros comerciales en Carhué.

Las consecuencias de esta interrupción vial incluyen:

  • Aumento de costos logísticos para el transporte de granos y ganado.
  • Dificultades en el acceso a salud y educación para las familias rurales.
  • Desgaste acelerado de caminos vecinales no preparados para el flujo desviado.
  • Incertidumbre comercial ante la falta de una fecha concreta de reparación.

A pesar de los constantes reclamos elevados tanto a las autoridades municipales de Guaminí y Adolfo Alsina como al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, las respuestas han sido escasas. Hace casi tres meses, el intendente Javier Andrés y funcionarios del área de Hidráulica provincial prometieron la instalación de un paso provisorio para aliviar la situación. Sin embargo, los días pasan y la estructura sigue sumergida en el cauce, sin señales de maquinaria trabajando en el lugar.

Promesas de reconstrucción por parte de la provincia

Recientemente, tras la presión mediática y vecinal, desde la administración de Axel Kicillof se ha informado que la Dirección Provincial de Hidráulica iniciará las obras de reconstrucción durante el mes de octubre. Esta noticia es recibida con cautela por los productores, quienes ya han escuchado promesas similares en el pasado. La reconstrucción de un puente de estas características requiere no solo inversión financiera, sino también una planificación técnica adecuada para evitar que futuras crecidas vuelvan a comprometer la estructura.

La comunidad rural insiste en que no se puede esperar más tiempo, ya que la llegada de nuevas temporadas de lluvias podría complicar aún más los trabajos en el terreno. La reactivación de este paso es fundamental para garantizar la competitividad de la región y devolverle la normalidad a los vecinos que llevan más de siete meses lidiando con la impotencia y la falta de soluciones estructurales.

Destacado