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24/09/2026 19:00
Tras años de disputas legales por la manutención de Matilda, la modelo y el economista cerraron su etapa en los tribunales
Luego de varios años marcados por la exposición mediática y una serie de intensos enfrentamientos en los tribunales, Luciana Salazar y Martín Redrado han decidido poner fin a su histórica batalla legal. El conflicto, que tuvo como eje central la manutención de Matilda, la hija de la modelo, y el cumplimiento de diversos acuerdos económicos firmados previamente, parece haber encontrado un punto de resolución definitivo tras una reciente audiencia conciliatoria que sorprendió al entorno de ambos.
La relación entre la modelo y el economista ha sido, desde sus inicios, un tema recurrente en la prensa del corazón argentina. Sin embargo, lo que comenzó como un romance mediático terminó transformándose en un complejo entramado jurídico que duró años. El punto de quiebre se produjo tras su separación definitiva, momento en el cual Salazar comenzó a reclamar públicamente y ante la justicia el cumplimiento de obligaciones financieras que Redrado habría asumido legalmente respecto a la crianza y el futuro de la pequeña Matilda.
A lo largo de este extenso proceso judicial, se discutieron diversos puntos sensibles que mantuvieron a la expareja en una tregua imposible:
Durante los últimos meses, la tensión entre ambos alcanzó niveles máximos, con acusaciones cruzadas en programas de televisión. Luciana Salazar utilizó frecuentemente sus redes sociales para denunciar lo que ella consideraba una falta de compromiso por parte del economista, mientras que Redrado mantenía un perfil más bajo, limitándose a responder a través de sus abogados. No obstante, la inminencia de nuevas instancias judiciales parece haber acelerado las voluntades para alcanzar un entendimiento extrajudicial.
Si bien los términos específicos del pacto se mantienen bajo estricta confidencialidad por pedido de los abogados de ambas partes, trascendió que el acuerdo aborda todas las causas civiles que se encontraban abiertas en la actualidad. La última audiencia conciliatoria fue la clave para que los protagonistas pudieran verse cara a cara y cerrar definitivamente los frentes de conflicto que los mantenían vinculados únicamente a través de notificaciones judiciales y audiencias virtuales por Zoom.
Para Luciana Salazar, este cierre representa un alivio significativo en su vida cotidiana. "Lo único que siempre busqué fue el bienestar de mi hija y que se respeten sus derechos adquiridos", había manifestado la modelo en ocasiones anteriores. Por su parte, Martín Redrado busca con este movimiento legal alejarse del foco de los escándalos mediáticos que afectaban su imagen pública y profesional en el ámbito de la economía. Con este acuerdo final, se espera que ambos puedan continuar con sus vidas de manera independiente, dejando atrás una de las peleas más largas y costosas de la historia reciente del espectáculo argentino.