Policiales
23/09/2026 13:00
El atacante golpeó al trabajador en la cabeza y logró escapar con el dinero de la recaudación diaria en pocos minutos
Un nuevo hecho de inseguridad golpeó a los trabajadores nocturnos cuando un delincuente, bajo la apariencia de un cliente común, asaltó una estación de servicio. El episodio ocurrió en circunstancias en las que el playero se encontraba cumpliendo sus funciones habituales de despacho de combustible en la playa de estacionamiento. El asaltante se acercó al surtidor en un vehículo y pidió cargar combustible de manera normal, sin levantar sospechas iniciales sobre sus verdaderas intenciones delictivas. Sin embargo, en cuestión de pocos segundos, la situación se transformó en un asalto violento que dejó al trabajador herido y en estado de shock.
Una vez que el trabajador se dispuso a realizar la carga solicitada, el delincuente cambió repentinamente su actitud. Dejó de lado la simulación de ser un cliente, extrajo un arma de fuego de entre sus ropas y comenzó a amenazar al playero de forma sumamente agresiva. No conforme con el amedrentamiento verbal, el asaltante le propinó un fuerte golpe en la frente con la culata del arma, dejando a la víctima aturdida y con una herida cortante. Este método de violencia física directa es cada vez más frecuente en los robos rápidos a comercios de este tipo, donde los atacantes buscan inmovilizar a sus víctimas para evitar cualquier tipo de reacción o pedido de auxilio.
Tras la agresión, el ladrón se apoderó de la billetera del trabajador, la cual contenía la recaudación del turno, estimada en unos 30 mil pesos argentinos. Con el botín en su poder, el delincuente escapó rápidamente del lugar antes de que llegara la policía. Los compañeros del playero asistieron al herido poco después y dieron aviso a las autoridades correspondientes para iniciar la denuncia y solicitar asistencia médica urgente. La policía inició un rastrillaje por la zona, pero el delincuente logró perderse en las calles laterales aprovechando la escasa iluminación y el poco tráfico de la hora.
La investigación se centra ahora en el análisis detallado de las cámaras de seguridad de la estación de servicio y de los domos de seguridad urbanos para intentar identificar el vehículo y al autor del asalto. Se sospecha que el delincuente podría haber realizado tareas de inteligencia previa para conocer los movimientos de la caja. Los trabajadores del sector han manifestado su creciente malestar por la falta de medidas de protección efectivas durante los turnos de madrugada, exigiendo una mayor presencia de patrullajes preventivos y la instalación de dispositivos de seguridad que limiten el contacto directo con grandes sumas de dinero en efectivo.