Campo
23/09/2026 02:37
La provincia de Santa Cruz busca reactivar el ramal ferroviario Puerto Deseado–Las Heras tras décadas de abandono
En el remoto pueblo de Jaramillo, ubicado en la provincia de Santa Cruz, el regreso de una locomotora ha despertado una mezcla de esperanza y nostalgia profunda. Tras casi medio siglo de inactividad ferroviaria, las autoridades provinciales presentaron un ambicioso plan de reactivación que busca devolverle la vida a las vías que alguna vez fueron el motor del desarrollo patagónico. Entre los presentes se encontraba Justo Héctor González, un vecino de 77 años cuya vida ha estado ligada al ferrocarril desde su nacimiento, y quien representa la memoria colectiva de una comunidad que se resiste a olvidar su pasado industrial.
La reciente llegada de la locomotora a la estación de Jaramillo marca el inicio de la recuperación del ramal Puerto Deseado–Las Heras. Este trayecto, que se extiende por más de 280 kilómetros, fue clausurado en la década de los 70, dejando a su paso una estela de pueblos fantasmas y una infraestructura que sucumbió al paso del tiempo y la falta de mantenimiento. El proyecto actual, liderado por el gobierno de Santa Cruz, propone una reactivación en etapas que contempla tanto el transporte de carga como el fomento del turismo regional. Los objetivos principales de esta iniciativa ferroviaria son los siguientes:
Justo Héctor González creció literalmente frente a las vías del tren. Sus padres eran los propietarios del Hotel Argentino, el establecimiento que alojaba a los viajeros y trabajadores ferroviarios en la época de esplendor. "Yo vi pasar el último tren, estaba en la estación en 1978. El jefe de la estación, Héctor Grant, fue quien tocó la última campana", recuerda con una nitidez asombrosa. Para él y sus vecinos, el ferrocarril no era simplemente un medio de transporte, sino el centro de la vida social y comercial de Jaramillo, un pueblo que hoy cuenta con menos de 500 habitantes y que se encuentra a pocos kilómetros del empalme entre la ruta provincial 281 y la ruta nacional 3.
La reactivación del ramal ferroviario no es solo un anhelo sentimental, sino una necesidad estratégica para el norte de Santa Cruz. La posibilidad de trasladar grandes volúmenes de carga a través de los 280 kilómetros de vía férrea podría reducir significativamente los costos logísticos y potenciar la competitividad de la región. El plan de recuperación de infraestructura es ambicioso y requiere de una inversión sostenida para superar el estado de abandono en el que se encuentran muchos tramos. Sin embargo, para testigos de la historia como Justo, ver nuevamente una locomotora sobre los rieles es una prueba de que el progreso puede regresar a los lugares que el tiempo parecía haber olvidado. La comunidad de Jaramillo observa ahora con expectativa cómo se desenvuelven las próximas etapas de este proyecto que promete unir el pasado glorioso del tren con un futuro productivo y dinámico.