Deporte
20/09/2026 12:25
Más de 16.000 corredores participaron en la competencia más importante de la ciudad
La Maratón de Buenos Aires se ha consolidado como uno de los eventos deportivos más esperados del calendario anual en Sudamérica. En esta edición, más de 16.000 entusiastas del atletismo se dieron cita en las principales avenidas porteñas, creando un espectáculo visual y deportivo sin precedentes. Desde las primeras horas de la mañana, el Obelisco y otros puntos emblemáticos de la ciudad fueron testigos del paso de miles de corredores que buscaban superar sus propias marcas personales. Sin embargo, el protagonismo absoluto recayó en los atletas africanos, quienes una vez más demostraron su supremacía en las carreras de fondo y la resistencia extrema.
Bethwel Kibet Chumba se coronó como el gran vencedor de la jornada en la categoría masculina. Con un ritmo constante y una estrategia impecable, el keniata logró distanciarse de sus perseguidores en los kilómetros finales para cruzar la meta en solitario. La competencia no solo fue una muestra de resistencia física, sino también de inteligencia táctica, ya que el viento y las condiciones climáticas jugaron un papel fundamental durante el trayecto. En la rama femenina, la victoria también quedó en manos de la delegación keniata, reafirmando por qué este país es considerado la cuna indiscutida de los mejores maratonistas del mundo actual.
El recorrido de la prueba, certificado por la World Athletics, permitió que muchos atletas lograran tiempos competitivos gracias a su circuito rápido. Los puntos clave de la Maratón de Buenos Aires incluyeron:
Por el lado de los representantes locales, la expectativa entre el público era sumamente alta. Aunque no lograron alcanzar el podio principal frente a la velocidad de los corredores internacionales, los atletas argentinos mostraron un nivel sobresaliente en todas las etapas. Muchos de ellos utilizaron esta carrera como preparatoria para los próximos compromisos internacionales y para sumar puntos valiosos en el ranking regional. El ambiente festivo no se limitó únicamente a los ganadores; cada corredor que cruzó la línea de meta fue recibido con aplausos, medallas conmemorativas y la satisfacción de haber completado los 42 kilómetros de gloria en una de las ciudades más hermosas del continente. Esta edición deja la vara muy alta para el año 2026, donde se espera que la participación crezca aún más y que Buenos Aires siga siendo el epicentro del running latinoamericano, atrayendo a figuras de primer nivel mundial que buscan desafiar sus límites en el asfalto porteño.