Moda
17/09/2026 12:43
La MBFWMadrid abandona el recinto ferial de Ifema para conectar el diseño español con el entorno urbano
La industria del diseño en España está viviendo una transformación sin precedentes con la última edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. En un giro estratégico largamente esperado por diseñadores, expertos y críticos del sector, la pasarela madrileña ha decidido salir de los muros asépticos de los pabellones de Ifema para integrarse plenamente en el tejido vivo de la capital. Desde el pasado lunes y hasta el próximo sábado, la moda española está conquistando rincones emblemáticos y arquitectónicos de Madrid, cumpliendo así con una reivindicación histórica que buscaba dotar a los desfiles de un entorno capaz de transmitir la verdadera esencia, historia y narrativa de cada marca. Esta decisión marca el fin de una era en la que la funcionalidad logística primaba sobre la experiencia artística.
Durante las últimas tres décadas, el recinto ferial de Ifema fue el hogar casi ininterrumpido de la semana de la moda. Si bien estas instalaciones fueron fundamentales para profesionalizar la cita en los años noventa y proporcionar una base operativa sólida para la industria nacional, el diseño español sentía la necesidad imperiosa de dar un paso hacia el exterior. La moda, como disciplina creativa y cultural, requiere escenarios que aporten contexto y emoción, algo que los pabellones feriales difícilmente podían ofrecer. La apuesta actual busca aprovechar el inmenso potencial de Madrid como un destino de referencia para el turismo de lujo internacional, alineando la imagen de los creadores nacionales con la sofisticación de una urbe que no deja de evolucionar y atraer capital creativo.
La actual directora creativa de la pasarela, Valentina Suárez-Zuloaga, ha sido la principal impulsora de este cambio de paradigma desde que asumió su cargo hace casi dos años. Para la directiva, era vital que la plataforma que representa la moda del país pudiera dialogar directamente con la arquitectura y la vida social de la ciudad. El objetivo es claro: mejorar la ambición de la MBFWMadrid y elevar su estatus en el calendario internacional. Los puntos clave de esta nueva estrategia incluyen:
A pesar de este cambio de rumbo, el papel de Ifema no se olvida, ya que su inversión constante y facilidades operativas fueron las que permitieron que la moda española sobreviviera y se estructurara en momentos de incertidumbre económica. Sin embargo, el consenso actual entre los agentes del sector es que el diseño local merece escenarios que estén a la altura de su madurez creativa. La nueva dirección no solo busca mostrar colecciones de ropa, sino construir una experiencia cultural completa que posicione a Madrid en el mapa global del estilo, la innovación y el lujo contemporáneo. Con este movimiento, la capital no solo acoge desfiles, sino que se convierte en parte activa y escenario protagonista de la narrativa de la moda española.