Ciencia
15/09/2026 05:00
El descubrimiento en el yacimiento de La Tejería cambia la perspectiva sobre la migración de dinosaurios hace 150 millones de años
La paleontología ha vivido un momento de gran trascendencia con el hallazgo en la provincia de Teruel del primer ejemplar de Diplodocus fuera de las fronteras de Norteamérica. Hasta la fecha, este icónico dinosaurio saurópodo, conocido por su cuello extremadamente largo y su cola en forma de látigo, se consideraba una especie exclusiva de la Formación Morrison, un vasto yacimiento situado en el oeste de los Estados Unidos. Sin embargo, los restos descubiertos en el yacimiento de La Tejería, en la localidad de El Castellar, han dado un vuelco a las teorías establecidas sobre la distribución geográfica de estos gigantes del Jurásico Superior.
Los investigadores de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis han trabajado arduamente en la excavación de este ejemplar, que vivió hace aproximadamente 150 millones de años. Los restos fósiles recuperados indican que el animal medía unos 25 metros de longitud, una escala masiva que coincide con los ejemplares americanos. Según el estudio publicado en la revista científica Journal of Vertebrate Paleontology, este descubrimiento es uno de los esqueletos de diplodócido más completos jamás encontrados en suelo europeo, lo que permite realizar comparaciones anatómicas directas con los fósiles de Estados Unidos.
Este hallazgo sugiere que existieron conexiones terrestres mucho más estables o frecuentes de lo que se pensaba entre lo que hoy es América del Norte y la Península Ibérica. Durante el Jurásico, los continentes aún estaban en proceso de separación, y la presencia de un Diplodocus en Teruel indica rutas migratorias que permitieron a estas especies expandir su territorio a través de puentes de tierra o zonas de baja profundidad marina.
La importancia de este descubrimiento refuerza la posición de España, y concretamente de la provincia de Teruel, como un punto caliente para el estudio de la vida prehistórica. El trabajo realizado por las instituciones locales no solo ha permitido identificar la especie, sino también comprender mejor el ecosistema en el que habitaba. Entre los puntos clave de este descubrimiento destacan:
Los expertos señalan que este ejemplar de La Tejería obligará a revisar los libros de texto y las bases de datos paleontológicas a nivel global. El Diplodocus de Teruel no es solo un fósil más; es una pieza clave para reconstruir el mapa del mundo antiguo y entender cómo los cambios geológicos afectaron la evolución de los dinosaurios más grandes que han caminado sobre la Tierra. El equipo de Dinópolis continuará analizando los sedimentos de la zona en busca de más pistas sobre esta fascinante conexión transatlántica.