Exterior
16/09/2026 11:08
El informe revela torturas sistemáticas y asesinatos contra el movimiento Mujer, vida, libertad
Amnistía Internacional ha emitido un informe contundente en el que acusa directamente a la República Islámica de Irán de cometer crímenes contra la humanidad. Según la organización, la represión violenta de las protestas que estallaron en septiembre de 2022 fue una campaña sistemática de atrocidades dirigida por las más altas esferas del poder. El informe detalla asesinatos, torturas generalizadas y violencia sexual utilizados como herramientas de control estatal para sofocar el movimiento de disidencia. Todo comenzó con la trágica muerte de la joven kurda de 22 años, Yina Mahsa Amini, quien falleció bajo custodia policial tras recibir una brutal paliza por parte de la llamada policía de la moralidad, debido a que unos mechones de su cabello no estaban correctamente cubiertos por el velo obligatorio.
El documento de Amnistía revela pruebas escalofriantes, incluyendo una directiva oficial que instaba a las fuerzas de seguridad a responder sin piedad, incluso hasta causar la muerte, ante los manifestantes. Bajo el lema Mujer, vida, libertad, miles de personas salieron a las calles para exigir el fin de la discriminación de género y un cambio democrático radical. La respuesta del régimen fue una oleada de violencia que dejó cientos de muertos y miles de heridos, muchos de ellos con lesiones permanentes por el uso deliberado de armas de fuego. La impunidad de la que gozan los perpetradores en Irán ha obligado a los organismos internacionales a intervenir. Entre las violaciones documentadas se encuentran:
Amnistía Internacional insiste en que estas acciones no fueron excesos individuales de algunos agentes, sino una política de Estado diseñada para infundir terror en la población. La investigación subraya la valentía de las mujeres iraníes, quienes se han mantenido en la primera línea de la resistencia a pesar de las constantes amenazas de arresto y tortura. La comunidad internacional se enfrenta ahora al reto de no permitir que estos crímenes queden en el olvido. Se hace un llamamiento urgente a los gobiernos de todo el mundo para que apliquen la jurisdicción universal y exijan responsabilidades a los líderes iraníes implicados en estas graves violaciones de los derechos humanos. El futuro de Irán depende de la justicia para las víctimas de este período oscuro.