Policiales
14/04/2026 12:57
Siete acusados enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual en el tribunal de San Isidro
La justicia argentina ha dado un paso fundamental en la búsqueda de la verdad sobre el fallecimiento del astro del fútbol mundial. El Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro ha iniciado formalmente el debate en el que se intenta determinar la responsabilidad de los profesionales de la salud que asistieron a Diego Armando Maradona durante sus últimos días de vida. Bajo la fuerte premisa de que el ídolo fue víctima de un abandono sistemático, el proceso judicial se centra en la figura de homicidio simple con dolo eventual, una calificación legal que implica que los acusados debieron representarse la posibilidad del fallecimiento y, aun así, no hicieron nada para evitarlo. Este juicio representa uno de los eventos legales más seguidos en la historia reciente del país, dada la magnitud de la figura involucrada y las circunstancias de su partida.
En este nuevo juicio, siete de los ocho imputados originales se sientan en el banquillo de los acusados. Entre los nombres más destacados se encuentran el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, señalados como los principales responsables de una estrategia de salud deficiente y negligente. Según la fiscalía, el tratamiento brindado fue temerario y estuvo marcado por omisiones gravísimas que aceleraron el final del paciente. Las peritaciones médicas previas, realizadas por una junta de expertos, indicaron que el capitán de la selección argentina fue abandonado a su suerte en una internación domiciliaria que no cumplía con los requisitos básicos para un paciente con sus patologías cardíacas crónicas y sus complejos problemas de adicciones.
El ambiente en los tribunales de San Isidro ha estado cargado de una profunda tensión emocional, con la presencia de familiares directos que exigen una condena ejemplar. Dalma y Gianinna Maradona, junto a otros herederos, han manifestado en repetidas ocasiones que la muerte de su padre no fue un accidente fortuito, sino el resultado de una gestión negligente movida por intereses personales y una falta absoluta de ética profesional por parte de quienes debían cuidarlo. La defensa de los acusados, por su parte, intenta desacreditar el informe de la junta médica oficial, argumentando que las condiciones del paciente eran extremadamente complejas y que el desenlace fue inevitable debido a su deteriorado estado de salud general y su supuesta falta de voluntad para recibir tratamiento.
A lo largo de las próximas semanas y audiencias, se espera que declaren decenas de testigos, incluyendo enfermeros, allegados, empleados de la casa y peritos forenses de gran trayectoria. El foco principal de los jueces estará puesto en las últimas 12 horas de Diego, un periodo que los investigadores consideran crítico y revelador. La acusación sostiene que hubo un plan criminal o, al menos, una indiferencia absoluta ante el deterioro evidente del astro. La mirada del mundo entero vuelve a posarse sobre la justicia argentina, esperando que finalmente se determine quiénes fueron los responsables de apagar la luz de la leyenda del fútbol mundial en aquel fatídico noviembre de 2020.