Policiales
14/09/2026 12:22
El exlíder de Viejas Locas enfrenta el proceso judicial por el asesinato de Cristian Maximiliano Díaz ocurrido en el barrio de Villa Lugano.
El proceso judicial que enfrenta Cristian "Pity" Álvarez por el asesinato de Cristian Maximiliano Díaz ha dado un giro significativo tras las declaraciones de la médica forense encargada de la autopsia. Luego de años de interrupciones y debates sobre el estado de salud mental del exlíder de las bandas Viejas Locas e Intoxicados, el juicio finalmente avanza en los tribunales ordinarios. El hecho, ocurrido en julio de 2018 en el complejo habitacional Samoré de Villa Lugano, sigue siendo uno de los casos policiales más mediáticos de la última década en Argentina debido a la fama del acusado y las circunstancias del crimen.
La médica forense que testificó ante el tribunal proporcionó detalles fundamentales sobre la mecánica de la muerte de Díaz. Según el informe pericial, la víctima recibió un primer disparo que la inmovilizó, seguido de otros tres proyectiles cuando ya se encontraba en el suelo. Esta secuencia de disparos, según los especialistas, indica una determinación clara y descarta la posibilidad de un forcejeo accidental o una reacción instintiva sin intención de matar. La precisión y la cercanía de los impactos han sido puntos clave para que la fiscalía sostenga la acusación de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego.
La defensa de Álvarez ha intentado demostrar durante todo el proceso que el músico no era dueño de sus actos al momento del crimen, debido a un cuadro de psicosis derivado del consumo crónico de sustancias estupefacientes. Sin embargo, la claridad del testimonio forense plantea un desafío para esta estrategia. La reconstrucción de los hechos sugiere que, tras efectuar los disparos, el músico tuvo la lucidez suficiente para descartar el arma en una alcantarilla y emprender la huida, lo que para los investigadores demuestra una comprensión de la criminalidad del acto realizado.
El tribunal ahora debe sopesar las pruebas físicas y científicas frente a los peritajes psiquiátricos que intentan declararlo inimputable. Mientras algunos seguidores del músico esperan una resolución que contemple su estado de salud, la familia de la víctima exige una condena efectiva que cierre un ciclo de dolor que ya lleva más de cinco años. La médica forense fue enfática al señalar que las heridas eran incompatibles con un escenario de defensa propia, ya que los disparos finales se realizaron a muy corta distancia mientras la víctima estaba indefensa en el piso.
Se espera que en las próximas audiencias se presenten más testigos presenciales y se analicen las comunicaciones telefónicas del acusado posteriores al evento. El caso de "Pity" Álvarez no solo es relevante por su estatus de ícono del rock nacional, sino porque pone a prueba la capacidad del sistema judicial para tratar a acusados con patologías mentales sin descuidar el derecho a la justicia de las familias de las víctimas en casos de violencia extrema.